Redes sociales: ansiedad para adultos mayores

Por Angelique Fragoso Quiñones

angelique.fragoso@esnoticiapr.com

 

En un mundo cada vez más tecnológico, donde las relaciones humanas han pasado a ser digitales, es normal que usted como abuelo o bisabuelo se sienta desubicado y un poco desplazado de la sociedad.

Y es que sus nietos o bisnietos posiblemente estén establecidos en otros pueblos o en el extranjero y si se reúsa a integrarse al mundo digital de las redes sociales, sin duda perderá toda relación filial con esos seres a los que tanto ama.

“El abuelo o el bisabuelo se siente olvidado porque tiene que estar pidiéndole a sus hijos que le envíen una foto del nieto porque no saben usar ni siquiera el mensaje de texto, mucho menos el Whatsapp, ni el Facebook”, señaló Tere Montes, social media coach, sobre su experiencia ayudando a adultos mayores a integrarse a las redes sociales para conectarse con sus seres queridos.

Montes explicó que muchas veces esta integración es complicada para ellos, porque sus hijos no tienen el tiempo ni la paciencia para enséñales a manejar las redes sociales.

No obstante, Montes dijo que el comunicarse con sus seres queridos debe servirles de motivación para comenzar a coquetear con la tecnología.

Antes de abrir una cuenta en una red social debe familiarizarse con su teléfono móvil y aprender a usar algunas de sus herramientas básicas. Desde enviar un mensaje de texto y tomar una foto hasta hacer búsquedas en Internet de temas de interés.

 

Vaya paso por paso

“El desconocimiento cuando entran a una red social les crea (a los adultos mayores) mucha ansiedad porque, al ver las notificaciones y las solicitudes de amistad, creen que tienen que contestarlo todo”, testificó Montes.

Esta situación se suma a que no saben manejar su teléfono móvil y les parece incomprensible tener que crear una cuenta de correo electrónico para integrarse a una red social.

Por tal razón, para comenzar a familiarizarse con el mundo de esos nativos digitales recomendó varios pasos sencillos que debe realizar sin ningún ajoro.

“El paso uno debería ser grabar los contactos en el teléfono para que siempre tenga el nombre y añadir, inclusive, en dónde lo conoció, si es familia, o una palabra que lo identifique, es como pasar la libretita de direcciones que ellos tienen a su lista de contactos del celular”, detalló la especialista en el mundo digital.

En segundo lugar, recomendó enviar mensajes de texto cortos a sus seres queridos para confirmar algo, darle un saludo o simplemente decirle que le llame cuando pueda.

Luego de familiarizados con la lista de contactos y con los mensajes de texto, le sigue el aprender a utilizar ‘Google Maps’, un GPS con una brújula que le da indicaciones de cómo llegar desde a un lugar partiendo de donde se encuentra en ese momento.

“Algo que también les da seguridad es comenzar a hacer búsquedas de lugares que ellos conocen, de localizar por ejemplo, cómo llegar a la Iglesia, cómo llegar a la casa, al trabajo, al centro comercial, al supermercado”, mencionó.

Seguido de este paso, puede adentrarse a la búsqueda en Internet, particularmente en la plataforma de YouTube, donde puede buscar vídeos de sus canciones favoritas y de los temas que le gustan.

“Explore en YouTube de su artista preferido, de deportes, de algún juego; siempre debe buscar cosas que le gusten y con las que está relacionado para facilitar el proceso, para luego expandir el horizonte con cosas que uno quiere aprender o conocer”, recomendó Montes.

Exhortó a que mientras tanto utilice la cámara de su teléfono móvil para digitalizar documentos cotidianos y todo aquello que considera importante. Podría comenzar tomándole una foto a la lista de compra del supermercado, a alguna receta o a algún boletín con información que quiera tener a la mano.

Además de tener los documentos accesibles en su teléfono, puede beneficiarse de la posibilidad de ampliar esas fotos para ver las letras más legibles.

Asimismo, exhortó a los adultos mayores a tener paciencia con ellos mismos para aprender del mundo digital poco a poco y sin miedo alguno.

“Pregunten a personas a las que le tengan confianza, creen un grupo de apoyo, no tengan miedo a preguntar, cada uno aprende a su tiempo”, instó.

Sugirió que se tomen su tiempo para escoger aquel equipo –teléfono, tableta o computadora- que sea más conveniente y cómodo para su vista y para sus dedos.

“No todo lo que está en especial, significa que es bueno”, advirtió.