Solidaridad ante la adversidad y el impacto en nuestras emociones

Nuestra Isla es bendecida por un Dios misericordioso. Recientemente PR estuvo bajo la atención del Universo debido ante la presencia de un gran evento atmosférico llamado Irma.

No podemos negar que todos como pueblo sentimos consternación y preocupación porque amamos locamente nuestra Isla y no deseamos que nada malo pase en Puerto Rico.

Sin embargo, traigo a su atención varios gestos que observe en mis vecinos, amigos y familiares cuando el País se preparaba ante este evento.

Mis ojos vieron mucha comprensión, humanidad, respeto y solidaridad. Todos estos son valores no solamente cristianos, sino valores compartidos en una sociedad con un alma noble y generosa.

Ciertamente, a mis 35 años de vida puedo decir que los puertorriqueños nos caracterizamos por ser entes solidarios con nuestro prójimo ante la adversidad. Damos lo que tenemos con el único propósito de cuidar a los más que necesitan.

Más hermoso fue ver como esta nueva generación de jóvenes tienen estos valores inculcados y extienden su mano para ayudar incondicionalmente.

Sin embargo, si me preguntaran cuál de todos estos valores me impacta de manera más directa… les confieso que sería la solidaridad. La solidaridad está considerada dentro de los valores humanos más importantes en el mundo entero.

Si te preguntas cuando debemos solidarios…la respuesta mis amigos es: SIEMPRE! Podemos ser solidarios cuando se presentan hambrunas, desastres naturales, tormentas, inundaciones, incendios o guerras. El ser solidarios nos hace únicos.

En adición, el ser solidarios nos ayuda grandemente en nuestras emociones y mejorar nuestra calidad de vida. Esta científicamente comprobado que ejercer la solidaridad está altamente vinculado con conceptos como la lealtad, amistad, empatía, relaciones humanas y a las expectativas de los demás en situación vulnerables o de susceptibilidad. Ser solidarios tiene un gran significado no solo en nuestro crecimiento como persona, pero también se traduce en beneficios en nuestro sistema.

Algunos beneficios:

• Nuestro cerebro libera ciertas sustancias químicas tales como la dopamina, serotonina y oxitocina, que hacen que el individuo se sienta mejor

• Disminuir el estrés

• Mostramos humildad y compasión

• Mejoramos la autoestima

• Fomentamos nuestras emociones y el compartir lo que tenemos

• Salimos de nuestra área de comodidad

• Valoramos lo que tenemos en nuestro alrededor

• Fortalecemos los lazos con nuestras familias extendidas: los (as) amigos (as)

• Aliviamos una posible crisis de alguien que pueda estar sufriendo en soledad

Como seres humanos somos seres sociales que vivimos en constante interacción con la comunidad y no en aislamiento. En adición, sabemos que toda relación humana, de amistad, laboral o familiar requieren de un alto intercambio de gestos de poder dar y recibir apoyo en el momento que nos soliciten la ayuda. Recuerda que siempre proporcionar solidaridad y apoyo, esa ayuda requerida, sin esperar nada a cambio, de una manera totalmente desinteresada compartiendo lo que somos y lo que tenemos, nos hace ganar más valor ante Dios y nuestros hermanos. Esa persona que estás ayudando, pudieras ser tú mismo en un future.

Te invito a que me escribas a mi correo electrónico para dudas o comentarios respecto al tema discutido hoy a la siguiente dirección: atrevete.vive@gmail.com. “Atrévete a vivir hoy con PLENITUD.”