Talla de santos de palo va perdiendo toque boricua

 

Por Sandra Caquías Cruz

redaccion@esnoticiapr.com

 

PONCE – Héctor Orta agarraba en una de sus manos un pedazo de palo y con la otra presionaba fuerte la cuchilla para darle forma a la madera que convertiría en un rey de palo, cuando afirmó: “la talla de santos de palo está en peligro de extinción”.

Orta Rivera es el menor de una reconocida familia de talladores de santos de palo. El patriarca de la familia, Domingo Orta Pérez, les enseñó a estos seis hermanos la imaginería, una de las artes populares que distingue a Puerto Rico.

La imaginería, tal como la realizaban a principios del pasado siglo, está en peligro, afirmó Orta Rivera, quien precisó que la técnica del tallador tradicional ha cambiado.

Atrás van quedando las líneas lisas, expresiones rígidas y el mucho colorido. “Esa es la talla que podemos identificar como un set de reyes tradicional puertorriqueño”, comparó.

Como ejemplo, explicó que los reyes los colocaban en caballos, cuyas patas eran lisas hasta las puntas para que la madera fuera incrustada en la base. La técnica ha cambiado. Las patas las realizan con pezuñas muy definidas, describió.

Otros talladores prefieren no pintar la madera. También hay quien le imprime movimiento a la figura, lo que no era común en la talla de santos de palo de la década de 1930, señaló

Explicó que estos cambios obedecen a la incorporación de la anatomía y geometría, lo que llamó “incorporación de la escultura en la talla de santos de palo”.

Señaló que las piezas que el campesino hacía de una forma rústica, en la mayoría de las ocasiones inspirado por el fervor religioso, la nueva generación la diseña, cada vez con más frecuencia, para el gusto de un coleccionista dispuesto a pagar por ese trabajo.

Otro factor que ha contribuido a la extinción de la talla de los tradicionales santos de palo es que en las escuelas no se enseña a tallar la madera. A penas se ofrecen cursos de artes plásticas.

A eso también unió el que en muchas de las actividades donde los talladores acuden a vender sus piezas no le dan importancia y aun cuando cargan piezas de gran valor los ubican retirados de las áreas de mayor exposición.

La venta de piezas realizadas en gran cantidad y de baja calidad también ha afectado el mercado de los talladores de santos de palo. Resaltó que en la mayoría de las ocasiones son piezas de plástico o resina, pero debido a su bajo precio, suplantan en los hogares las figuras en madera de reyes, nacimientos y santos.

Orta Rivera aceptó que se puede depender de la talla de santos para vivir, pero con piezas dirigidas a un mercado de coleccionistas o grandes empresas que, para determinadas épocas, como es la Navidad, hacen órdenes de gran volumen.

 

Santos de palo

Aunque las figuras de los tres reyes son las más solicitadas a los talladores, los santos de palo no dejan de ser codiciados por los puertorriqueños. La llamada ‘Mano poderosa’, las ‘Once mil vírgenes’, ‘San Martín de Porres’ y la ‘Virgen de la Monserrate’ son algunas de las piezas que reclaman y venden todo el año.

Esas tallas las realizan en maderas como el cedro, el majo, entre otras, ya que resisten la polilla y el comején, lo que garantiza la inversión. Estas maderas las adquieren en aserraderos que hay en pueblos de la zona rural, explicó Domingo hijo.

 

Orta: familia de talladores

Los Orta, como identifican a esa cepa de talladores, son una familia identificada con los santos de palo. Domingo Orta Pérez, quien murió en el 2007, desarrolló la talla de santos de madera inspirado por Ricardo Alegría. La esposa de Orta Pérez, Santia Rivera Martínez, también fue talladora de madera, así como los seis hijos de la pareja.

Orta Pérez, quien nació en Adjuntas, llegó a Ponce donde se dedicó a este arte, aunque trabajó en varios oficios y ofreció clases de talla en los Centros Sor Isolina Ferré. La familia vivió en la comunidad La Playa, en Ponce, de donde se mudaron a la barriada El Tuque, en la que actualmente tienen su taller.

El olor a aserrín impregna el primer piso de una antigua casa de madera en la que vivió el patriarca de los Orta. El lugar se mantiene como el taller de trabajo. Varias vitrinas en cristal guardan piezas, entre ellas, el cuatro que su padre hizo hace casi medio siglo. Las paredes están decoradas con afiches de ferias de artesanías y dedicatorias.

“Aquí todos tallamos”, dijo Domingo hijo antes de cruzar a otro cuarto donde está la mesa de trabajo con una estiba de pedazos de maderas que serían utilizados en una orden de reyes de palo que debían avanzar a entregar.

El hombre se expresó orgulloso de las piezas que conserva y que fueron hechas por las manos de su mamá. Tenía varias vírgenes. También había reyes. Héctor resaltó que en el Vaticano hay unos reyes que talló su padre.

Otra familia puertorriqueña que se distingue por realizar la talla de generación en generación son los Avilés, vecinos de Orocovis, precisamente será en el Encuentro Nacional de Talladores, que se celebra en ese pueblo, donde los Orta estarán exponiendo sus piezas en los próximos días.

“Nadie es profeta en su tierra”, dijo Héctor Orta cuando se le preguntó si exponían sus piezas en Ponce. Recordó que en Ponce hubo una actividad dedicada a su padre y la familia se enteró al día siguiente cuando alguien le preguntó porque no acudieron a la actividad. “En Ponce no nos respaldan”, lamentó.

 

Talla de santos de palo de la familia Orta / Fotos: Tony Zayas tzayasponce@yahoo.com