Tercer sector le saca brillo a las escuelas que Educación cerró

Por Angelique Fragoso Quiñones

angelique.fragoso@esnoticiapr.com

  

Uno de los medios para disminuir gastos gubernamentales en los últimos años fue el cierre de decenas de escuelas alrededor de toda la Isla, lo que provocó que muchas de ellas quedaran en abandono por largo tiempo.

Sin embargo, son varios los usos que, tanto organizaciones del tercer sector como municipios de la región sur,  le han dado o pretenden darle a estas estructuras.

Uno de esos ejemplos es la escuela Santiago González, en la comunidad La Playa, en Ponce, la cual pasó a manos de los Centros Sor Isolina Ferré (CSIF).

La entidad está en el proceso de convertirla en un centro de servicios académicos para niños y adolescentes que permita la inclusión. También será un  lugar donde brinden servicios a ciudadanos de los residenciales públicos en donde los CSIF tienen presencia.

“Esto pretende ser un programa inclusivo donde tanto los niños con necesidades especiales aprendan de los niños típicos y los niños típicos aprendan de los niños con necesidades especiales, así en la inclusión empiezan a ver que son como ellos”, explicó José Luis Díaz Cotto, principal oficial ejecutivo de los CSIF.

Em este centro ofrecerán servicios de evaluación y terapia para niños desde muy temprana edad y así detectar a tiempo cualquier tipo de condición, especialmente el autismo, lo que permitiría brindarles la ayuda necesaria desde mucho más temprano. Contará también con un kínder para niños que aún no tienen las destrezas esenciales para entrar al sistema de enseñanza regular.

Tendrá -además- un Programa de Vida Independiente para jóvenes con bajo coeficiente intelectual desde 13 a 21 años. En este programa les enseñarán a valerse por sí mismos y aprender algún tipo de oficio que les permita entrar al ambiente laboral. Habrá un programa con el mismo propósito, pero para los mayores de 21 años.

“En las oficinas de vivienda pública contaremos con trabajadores sociales, tutores… donde se atiendan las necesidades desde los niños hasta los adultos mayores; trabajaremos con la prevención y reforzaremos la unión familiar”, indicó Celia Gandía, religiosa de las Hermanas de San José, quien colabora con este proyecto.

El Departamento de Educación les cedió este plantel por un periodo de diez años. El senador Larry Seilhamer informó que realiza gestiones en vías de que se le otorgue la titularidad del plantel a los CSIF.

 

Escuela agrícola

Mientras, en las montañas de Adjuntas, justo en un cerro del barrio Limaní, se encuentra la escuela Esteban Bianchi Maldonado, una estructura parcialmente en madera en la que un adolescente junto a su familia intentan darle vida para convertirla en una escuela agrícola.

Apenas comenzó la limpieza de la maleza que por años cubrió ese plantel. El adolescente José Esteban López –el niño agricultor- planifica que ese plantel sea un lugar para ofrecer talleres que abarquen desde el cultivo hasta la confección de alimentos. Desea también que sea un centro de unión familiar donde se practiquen los valores y se haga todo tipo de actividad comunitaria.

“Él quiere dar talleres de agricultura para niños y jóvenes, que sea un centro comunal para hacer actividades, que tenga una biblioteca pública y un centro de acopio donde la gente pueda buscar ropa o juguetes que nos donen”, mencionó Aida Maldonado, madre de José Esteban, jovencito de apenas 14 años.

 

El Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) le cedió las facilidades mediante un contrato que lo obliga a pagar $75 mensuales. “Lo está pagando él del dinero que cobra en la finca”, indicó Maldonado.

La escuela está en total deterioro, pero “con voluntarios estamos limpiando. Nos donaron para instalar el agua, hay otra persona que está interesada en ayudarnos con la luz”, señaló.

Actualmente están en busca de que un legislador les ayude a someter una resolución para pedir la titularidad del plantel.

 

Proyectos de servicio comunitario

Otro de los planteles abandonados que ahora tiene un nuevo uso es la escuela de la comunidad Pueblito del Carmen, en Guayama, la cual estuvo seis años cerrada. El plantel fue rescatado hace dos años para ofrecer servicios y atender las necesidades de los residentes en esa comunidad.

El rescate del plantel fue posible con una alianza entre el Departamento de Agricultura federal (USDA), la Junta Comunitaria Milenium Sport y el programa Acción Social de Puerto Rico, informó Isis Morales, intercesora de dicho programa.

“Nos aprobaron una propuesta para desarrollar el proyecto hidropónico allí, pero va a ser dirigida para lo educativo y recreacional, ahí entonces entramos las tres agencias a trabajar”, indicó.

Explicó que la entidad a la que pertenece aportará $10 mil para el proyecto, una institución bancaria les prestó otros $3 mil y la Junta Comunitaria le servirán de voluntarios para echar a andar el proyecto.

Otra escuela que estuvo en desuso por un tiempo en Guayama funge hace tres años como un centro de envejecientes en el primer nivel y en el segundo se encuentran las oficinas de Acción Social, que se encargan de las necesidades de la región, señaló Morales.

Mencionó –además- que la escuela Betances, que había cerrado hace muchos años en la comunidad Río Prieto, en Yauco, se convirtió en una empresa para un grupo de vecinos que se dedican a realizar pasteles que venden al por mayor.  

Acción Social fue una de las entidades que aportó capital para la fábrica de pasteles “Delicias de la Montaña”, la cual contó con el apoyo de los agricultores de la zona y que funciona como una cooperativa, apuntó Morales.

 

Alcaldes buscan uso a los planteles

Las entidades sin fines de lucro no son las únicas que se han interesado en las escuelas que fueron cerradas, sino los municipios que buscan darle otro uso con fines educativos.

El alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández, informó que una de las escuelas a las que el DE puso candado recién abrió sus puertas convertida en un centro universitario. La remodelación de la estructura costó casi $1 millón.

“Hace varios años hicimos una alianza con EDP University y ellos transformaron la escuela en un centro universitario. Ellos tienen la tenencia del municipio por 30 años y a cambio de eso, hicieron una inversión de capital para establecer un centro universitario en la región sur”, indicó Hernández.

Explicó que contiguo a la universidad hay otra escuela que cedieron a una cooperativa mediante una alianza de intercambio.

“Hicimos una alianza con Parrocoop a cambio del edificio que ellos tienen en el pueblo, donde están actualmente sus facilidades; nosotros le dimos la escuela para que ellos levantaran allí sus nuevas facilidades”, informó.

El alcalde villabeño adelantó que en las facilidades de la cooperativa que se encuentran aledañas al Centro de Bellas Artes, establecerán la primera escuela especializa de bellas artes, en ese pueblo.

El municipio de Peñuelas también le ha dado usos educativos a las escuelas que han cerrado. Una de ellas es utilizada para el Programa CASA donde se ofrecen clases de noveno grado a cuarto año, informó el alcalde Walter Torres Maldonado.

“La últimas que cerraron, que fueron dos escuelas elementales, hay una petición mía para preparar una escuela que ofrezca programas comerciales”, anunció.

El alcalde de Guánica, Santos Seda Nazario, adelantó recientemente a este medio, que realiza las gestiones para establecer un recinto universitario en la antigua escuela Franklin Delano Roosevelt.

Es Noticia hizo la gestión con el Departamento de Educación y DTOP para conseguir los datos de las demás escuelas que han cerrado y que ahora tienen otros usos, pero a pesar de los esfuerzos la información no fue suministrada.

Algunas escuelas que fueron cerradas y ahora tienen otro uso

Villalba – Escuela Julio Olivery – EDP University

Ponce – Escuela Santiago González – Centro Integral Educativo y Preescolar

Adjuntas – Escuela Esteban Bianchi Maldonado- en proceso de convertirse en una Escuela Agrícola

Yauco – Escuela Betances -fábrica de pasteles “Delicias de la Montaña”

Guayama – Escuela de la comunidad Cimarrona – Centro de envejecientes y oficinas administrativas de Acción Social de Puerto Rico

Deja un comentario

*