Tripanofobia afecta la prevención de la influenza

Por Redacción Es Noticia

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En momentos en que el tema de la influenza, el riesgo de contagio, si es o no una epidemia en Puerto Rico y hasta cuántas muertes se le puede atribuir a este virus, también se ponen en la palestra los métodos de prevención. Uno de ellos es la vacunación, y por qué, si está disponible y al alcance de la mayor parte de la población. La mayoría no hace uso de la inmunización.

Además de las creencias que un sector de la población pueda esgrimir para rechazar la vacunación, como son los posibles efectos secundarios y la efectividad de la misma, puede que otras personas no se dejen vacunar porque sufren de tripanofobia, miedo irracional a los procedimientos médicos con inyecciones o agujas hipodérmica.

Pero lo peor es que esta fobia no sólo pueda ponerle en riesgo del contagio de un virus mortal como es la influenza, sino que le limita en el diagnóstico y tratamiento de otras enfermedades y condiciones, como la diabetes o una infección que represente un riesgo para su vida.

La tripanofobia es un miedo grave, que puede haberse generado principalmente por un evento traumático que desencadenó un miedo inexplicable e irracional hacia los procedimientos médicos con inyecciones o agujas hipodérmicas.

Según el portal fobias10.com, el simple hecho de ver una aguja puede causar efectos devastadores en las personas que sufren este tipo de fobia.

La tripanofobia es un miedo extremo, incontrolable
e irracional hacia todos los objetos punzocortantes como
las agujas, los alfileres, los cuchillos, las navajas y las sierras.

El miedo está dirigido a objetos que puedan causar heridas donde se evidencie la presencia de sangre. Por lo general, las personas que padecen de esta fobia suelen evitar este tipo de situaciones como, por ejemplo, realizarse un análisis que requiera la extracción de muestras de sangre y otras prácticas médicas.

Entre los síntomas de este trastorno, hay signos físicos comunes, como boca seca o episodios de náuseas. El pánico que se genera es de gran intensidad y se relaciona con la dificultad para respirar, e incluso, provocarle un dolor agudo.

Las personas que padecen fobia a las inyecciones y otros objetos punzocortantes pueden llegar a experimentar altos niveles de ansiedad al tan solo pensar que recibirán una inyección, hasta sufrir  desmayos. Los niveles de ansiedad incrementan cuando la persona tiene cerca alguno de esos objetos.

Además, puede sentir miedo constante, persistente y marcado por la presencia de la inyectadora o al tener conocimiento de que recibirá una inyección. Hacen todo lo necesario para evitar las inyecciones y cualquier procedimiento que requiera ser inyectado.