Universidad cerrada, universidad abierta

Por Eva Judith López Sullivan, Ph.D

empresasymercados@gmail.com

 

El Recinto de Río Piedras, de la Universidad de Puerto Rico, acaba de decretar un paro hasta el 5 de abril, fecha en la que se ha planificado una asamblea nacional de estudiantes. A esta no asistirá el RUM ni el colegio de Aguadilla.

Escuché uno de los líderes estudiantiles explicando los reclamos que provocan el cierre de nuestro principal centro docente. Él ha reclamado a nombre de los estudiantes que auditen la deuda, no al aumento de matrícula, no al recorte de $450 millones a la Universidad, recomendados por el Gobernador a la Junta de Supervisión Fiscal y una verdadera reforma universitaria.

El estudiante afirmó que la Universidad ha sufrido bastantes recortes. No logré entender cómo la paralización de las tareas docentes y de investigación va a contribuir a alcanzar esos reclamos.

Un recinto cerrado en el siglo XXI, con una Junta de Supervisión Fiscal y la opinión pública con percepciones un tanto negativas de los universitarios que ¨no quieren ceder nada¨, puede ser un error.

Hay que ser estratégico y realista en las luchas. Para los pro huelga la paralización va porque ¨no tienen opción¨. Cuando se manifestaron en el Capitolio me pareció una expresión desubicada porque los legisladores no mandan, quien decide es la Junta.

Me pregunto: ¿Habrá algún tipo de estrategia que logre que la Junta de marcha atrás a los recortes, que no aumenten la matrícula?

Estoy convencida que las actuaciones de la Junta de Control Fiscal muestran que no le interesa lo que le ocurre a la Universidad… y no sé si el país. 

Acaban de contratar a una directora con un salario de $625,000, además le pagan su casa, el chofer, guardaespaldas y viajes mensuales a Ucrania.

Por otra parte, el gasto inicial de la Junta se estimó en aproximadamente de $370 millones y el costo de implementación pudiera ascender a varios cientos de millones de dólares adicionales, por lo que el costo total para el erario de Puerto Rico pudiera llegar a casi $1,000 millones.

Es ese derroche de dinero el que muestra un gran desprecio de la realidad económica de la Isla. ¡El país sin dinero y ellos gastando sin mesura! No creo que la Junta sea condescendiente con la Universidad por que no ha demostrado ni gota de empatía con la Isla.

El presidente del Senado ha expresado su molestia con el salario de Natalie Karesko, pero… parece que se le olvida sus contratos millonarios a políticos derrotados, amigos y conocidos. 

Creo en una Universidad abierta, pero… ¿cómo decirles a los universitarios que no manifiesten su enojo? Por los menos creo que es importante que el país valore la Universidad.

En lo que se refiere a Ponce donde trabajo, es imperativo que se planifiquen manifestaciones por la ciudad de Ponce y se desarrollen actividades para concienciar a la ciudadanía sobre la gran aportación de nuestro centro docente.

¡Hasta la próxima!

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