Veda del juey sirve para estudiar su desarrollo

Por Redacción Es Noticia

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La veda de jueyes comenzó y los estudiantes de ecología de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Bayamón, volverán a internarse en la reserva Punta Tuna, en Maunabo, para un monitoreo de la especie.

A largo plazo, la profesora Concepción Rodríguez Fourquet, encargada del proyecto, no descarta que el juey pueda convertirse en un recurso económico de la zona. A Maunabo se le conoce como: ‘La capital del juey’.

La educadora aclaró que al momento está prohibido -durante todo el año- la captura de jueyes en cualquier reserva o refugios protegido por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA). 

La veda del juey comenzó el 15 de julio y se extiende hasta el 15 de octubre. Con ella se prohíbe la captura de cangrejos en cualquier lugar de Puerto Rico. Se supone que cualquier juey que se coma en esta época sea importado, ya sea de Venezuela o la República Dominicana, explicó.

Rodríguez Fourquet explicó que el estudio, el cual se realizará por tercer año consecutivo, consiste en capturar el juey, medirlo, conocer el sexo, y devolverlo a su cueva sin hacerle daño. “Buscamos conocer el estatus de la población”, indicó.

La data recopilada será analizada para conocer si la población ha crecido, la cantidad de machos y hembras y los tamaños, esto último los ayudará a determinar si la población se está reproduciendo.

Con el estudio buscan conocer “si la población de jueyes se ha mantenido estable o ha ido en descenso y verificar si parte de esta población de jueyes se puede mover a otras partes de Puerto Rico, donde la población sea menor”, explicó Rodríguez Fourquet, catedrática asociada del Departamento de Biología y experta en cangrejos.

La visita a esta reserva también les permite identificar otros agentes que pudieran estar afectando la población de jueyes, como lo son las gallinas de palo, los perros y la mano del hombre, esto porque en las visitas que han realizado han encontrado jaulas o trampas para capturar jueyes aun cuando está prohibido hacerlo en ese lugar.

Rodríguez Fourquet explicó que esta vez también, junto a otra profesora, estarían estudiando cómo los jueyes afectan el ciclo de vida de los árboles y otras plantas en el lugar.