Versiones encontradas ante apuestas deportivas

Por Eduardo L. Questell Rodríguez

eduardo.questell@esnoticiapr.com

@elquestell

 

PONCE – Luego de la decisión del caso Murphy vs. NCAA del 2018, el Tribunal Supremo abrió la puerta para que los estados regularan su sistema de apuestas en el deporte.
Hasta ese momento el grueso de las apuestas se realizaban en lugares como Las Vegas, Nevada. Por eso allí se realizan la mayoría de las peleas de boxeo, deporte que en los Estados Unidos está muy inmerso en esta práctica y acarrea con muchos daños colaterales.

En Puerto Rico, el gobernador Ricardo Rosselló comenzó este mes anunciando que impulsará legislación para autorizar y promocionar las apuestas en eventos deportivos y juegos electrónicos.
Esto incluiría las apuestas por Internet que se originen en la Isla, las cuales tendrían un impuesto del 11%, mientras que las hechas físicamente tributarían un 6%. Estos bajos impuestos en comparación con otras jurisdicciones, catapultarían a la Isla en este negocio y la insertarían automáticamente en una corriente en crecimiento.

Este tipo de apuestas podrían generar sobre $3 mil millones anuales, para el 2023 en los Estados Unidos. Mientras que en Puerto Rico, dos firmas expertas en el tema realizaron estudios que concluyeron que los ingresos para las arcas gubernamentales podrían rondar entre los $44 a $68 millones.

 

Hacer dinero no es el propósito del deporte

Héctor Ortiz Rivera, historiador deportivo y administrador del museo Pancho Coímbre, en Ponce, detalló casos recientes de corrupción en el deporte, esto debido a las apuestas, por lo que expresó preocupación por las vidas que destruye una práctica, que puede terminar en vicio.

“El legalizar las apuestas en los deportes es lo peor que se ha hecho, atenta contra la integridad del deporte y lo convierte en algo totalmente antideportivo”, subrayó.

Explicó que existe un “historial negativo sobre cómo las apuestas han afectado a las franquicias, atletas, dirigentes, árbitros y fanáticos. Para dar un ejemplo reciente el escándalo (2007) del árbitro de NBA, Tim Donaghy, quien utilizaba su acercamiento a jugadores, dirigentes y dueños para apostar en juegos que arbitraba, siendo arrestado por el FBI y acusado. Existen muchos casos en los deportes colegiales (NCAA), de jugadores que hicieron “Point shaving” y cobraron dinero”, recordó Ortiz Rivera.

“En las apuestas no se gana por escoger un equipo ganador, sino tienes que ganar por un margen de puntos específicos. Adicional a eso, existe un grave problema de adictos a las apuestas, existen miles de casos donde han perdido sus hogares por apostar excesivamente y ahora que existen los sistemas vía web para apostar, los cuales tienen acceso a las cuentas para cobrar, es mucho peor. En Puerto Rico por el bajo costo de salario de jugadores, árbitros, se presta para muchos incidentes lamentables. Esto no ayudará en nada a los deportes en Puerto Rico, solo beneficiará al que ve el deporte como un medio de hacer dinero y no le interesa su verdadero propósito”, lamentó.

 

Legalizará lo que ya hacen

El profesor Osvaldo Almodóvar quien funge como comentarista hípico en el programa “La Tertulía Hípica del Sur”, entiende que los escándalos de las apuestas han quedado en el pasado, mientras aseguró que las organizaciones profesionales han hecho sus ajustes para mantener inmaculado el deporte.

“En términos deportivos (segón dijo) la aprobación de la ley de apuestas no debe tener mayor relevancia. Es conocido que este tipo de jugada siempre ha existido, al igual que han existido varios escándalos, entre ellos el de la Serie Mundial de 1919, el escándalo de Pete Rose y el de Michael Jordan, este último sin mayor consecuencia.

“A raíz de la decisión del Tribunal Supremo las diferentes organizaciones deportivas han comenzado a preparar los planes para mantener la pureza del deporte. Por ejemplo, MLB implantó una regla donde el “roster” no se puede anunciar públicamente hasta 15 minutos después de haber sido enviado a las oficinas centrales. Esta ley solo hace legal lo que hace mucho se juega de otras maneras. Será algo positivo por la asistencia y sintonía, el que apueste querrá ver como le va a su equipo. En términos económicos inyectará dinero nuevo, en centros de apuestas, probablemente casinos y quizás el hipódromo”, sentenció.

 

Municipios y organizaciones los beneficiados

En términos legislativos, el ex representante y abogado, Luis “Tato” León, señaló que esa iniciativa sería positiva si se utiliza parte de las ganancias en mejorar las facilidades deportivas a través de los municipios.

“Los equipos por ser los que ofrecen el espectáculo deben beneficiarse de igual forma y así tendrán dinero para pagar las facilidades que utilizan. Si fuera legislador, le daría paso por razones puramente económicas, pero condicionado a que haya una fórmula que aporte más a los municipios donde se escenifique el evento deportivo. Todo esto por supuesto con ciertas salvaguardas, no vaya a ser que un apostador con capital pueda sobornar al jugador o árbitro y ocurra lo que se ha visto en Las Vegas con el boxeo”, condicionó.

 

Medida descabellada

El historiador deportivo y veterano periodista, José “Pepén” Fernández relató un sombrío pasado del deporte puertorriqueño, tilda de descabellada la medida y la atribuye a la falta de creatividad del gobierno para allegar fondos al erario.

“En el baloncesto del pasado en Guayama, Fajardo, Quebradillas se podían observar los apostadores. En el voleibol que yo conozca, solo en Naranjito y Corozal uno que otro apostaba, el béisbol profesional es prácticamente una actividad que no genera interés como antes que los apostadores en Ponce estaban por la tercera base. En Ponce antes, había lo que se conocía como “las tablas”, eran negocios donde vendían frituras, se daban la cerveza y se cogían apuestas. En la pelota doble A el apostador ganador le daba al lanzador un billete de $100”, confesó.

“El gobierno creó el Pega 3 para eliminar el juego de la bolita. Sin embargo, ese juego ilegal sigue boyante, ha sido al revés. Cuando Toñito Silva era presidente de la Comisión de Hacienda, siempre le dije que en Puerto Rico no había nada a prueba de fraude”, expresó Fernández.

“¿Alguien que esté inclinado a apostar irá a un sitio legal para que le descuenten el 6%? La gente seguirá jugando para no pagar. ¿Quién va a fiscalizar que no haya arreglos de un partido para que no tenga el resultado esperado por quién apuesta? Yo creo que esto es una barbaridad, esto no es Estados Unidos. Las Vegas es un mundo aparte. Es más, en Estados Unidos independientemente de la decisión del Supremo el béisbol de las grandes ligas hay un acuerdo de no permitir apuestas. ¿Por qué Pete Rose no está en el salón de la fama? Por las apuestas. Esto no es una visión romántica, en los negocios también existe la ética. Se trata de una visión de honestidad y de impedir que gente de dudosa reputación se acerquen al deporte”, dijo.

Al presente, ocho estados aceptan apuestas en eventos deportivos, tres estados y el Distrito de Columbia han aprobado legislación, pero aún no está operacional, 23 tienen legislación sometida a sus legislaturas estatales y siete han expresado interés en presentar legislación. Solo nueve estados no han presentado interés alguno en el tema.