Volvimos a esos tiempos, gracias María

 

Recuerdo cuando comencé mi blog, les hablé de cómo antes de que existieran las redes sociales, en mi casa contábamos con una red familiar y de vecinos. Volvimos a esos tiempos.

El paso del huracán María nos hizo regresar a las conversaciones cara a cara, cambiamos los ‘Likes’ que le dábamos a las fotos de amigos por encuentros emotivos, los maratones frente al televisor viendo Netflix por tertulias con los vecinos y a las grandes sonrisas de los niños jugando en la calle.

También cambiamos los tiempos largos merodeando Internet por largas filas para comprar comida, gasolina, hielo y realizar transacciones en el banco. Aun con todas las dificultades que como país al sol de hoy todavía enfrentamos, tenemos que dar gracias a Dios por todas las bendiciones que a su vez han llegado.

No cabe duda que las telecomunicaciones, redes sociales y la Internet son y serán importantes. La ansiedad de no poder comunicarnos con nuestros familiares para decirles que estábamos bien fue grande.

Muchos estuvimos días largos y hasta incluso semanas sin poder tener esos primeros contactos. Aun cuando todavía continuamos con accesos limitados a agua, luz, señal e Internet nos hemos convertido en expertos a la hora de identificar lugares donde obtener esos servicios.

Entre todos nos ayudamos, nos damos fuerza. Nos levantamos y todos los días luchamos por salir adelante.

María permitió que nos uniéramos como pueblo, como familia, que volviéramos a ser sensibles a procurar el bienestar de los nuestros y de los no conocidos. Hoy somos más fuertes, más sensibles y tolerantes.

Ya no hacemos filas pegados al celular viendo cualquier asunto en Internet, ahora hacemos largas filas preguntando a los que están cerca de nosotros si están bien y ofrecemos nuestra ayuda. Ya no esperamos que lleguen días para poder recrearnos, ahora solo buscamos que lleguen días con oportunidades para aportar a alguna familia o comunidad.

María, sabes que serás siempre una gran enseñanza en nuestras vidas. Nuestro amor por Puerto Rico nunca lo apagará ni tu ni nadie y las ganas de luchar por un mejor bienestar cada día serán más fuertes. Te perdono el que me dejaras sin agua, sin energía eléctrica, sin señal ni Internet y sin muchas cosas más a fin de cuentas te llevaste todo eso, pero nos permitiste ganar muchos amigos y descubrir lo invencibles que somos cuando nos unimos.