Agricultura adjunteña intenta levantarse

Por Roxxana Tirado Medina

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ADJUNTAS – En la Hacienda Berdiel, en la comunidad Tanamá, sector la Llorosa, en este montañoso pueblo, los vientos y las lluvias del huracán María hicieron que el sembradío fuera declarado pérdida total.

“Esta siempre fue una finca muy productiva, tenía siembra de café, plátanos y china, desde que la compré siempre la he trabajado’’, expresó Miguel A. Berdiel Torres, propietario de la finca y agrónomo de profesión, mientras caminaba por la montaña en la que ahora trata de levantar otros cultivos.

“Ese año del huracán (2017) venía la producción grande para la finca. La finca iba por su tercer año de etapa vegetativa, que es el ‘top’ del comienzo de la cosecha, su máxima producción, pero con el huracán se perdieron 18 quintales de café por cuerda”, lamentó.

“Lloré, lo sufrí, me sentía mal, era tiempo y esfuerzo invertido”, confesó. “Se que hay compañeros que perdieron miles y miles de cuerdas y no querían seguir en la agricultura”, dijo sobre otros que decidieron que con el huracán finalizaban su faena de agricultor.

Tras el paso del huracán, Berdiel tuvo que buscar otras alternativas para sembrar en busca de una cosecha más rápida y con ese dinero financiar las siembras que son a largo plazo, como el café y el plátano.

El sistema hidropónico era esa alternativa porque le permitía cultivar ají dulce, limón, lechuga, cilantro y tomates en par de meses y así obtener y vender los frutos.

El primer año no fue tarea fácil. Tuvo que buscar dinero para reconstruir la finca. Las ayudas no llegaron rápido. Un año después fue que empezó a recibir asistencia de los programas gubernamentales, dinero que utilizó para la compra de abono, semillas de café, pagar las horas de maquinarias y otros gastos.

En la actualidad, a dos años del huracán, han podido recuperar solo un 5% de la inversión. El resto lo recupería con los cultivos que estaría recogiendo dentro de varios años.

Berdiel señaló que a esa situación se suman efectos secundarios que atribuyen al huracán, como el cambio de clima en la montaña, el calor se siente más, hay más lluvia y menos personas que estén dispuestas a trabajar en los cultivos.

Según cifras del Gobierno, el paso del huracán María por la Isla acabó con el 90% de las cosechas. Un 10% de los cultivos quedaron en pie como evidencia de lo que había en ese lugar. En la zona costera no quedó mata de plátano ni de guineo en pie. También se anegaron terrenos agrícolas que requirieron ser acondicionados para volver a estar aptos para cultivos.

A todos eso se suma, una declaración del Departamento de Agricultura que asegura que el 2019 ha sido el año de mayor sequía en las pasadas décadas por lo que se firmó una asignación millonaria para compensar a los dueños de ganado por las pérdidas debido a la escases de alimentos para los animales. La importación de productos agrícolas aumentó tras el paso de huracán María.

 

Miguel A. Berdiel Torres, propietario de la finca y agrónomo de profesión.