Alcaldes piden más poderes ante la emergencia

La plaza pública de Guayama fue una de las más devastadas con el paso del huracán María, el pasado 20 de septiembre.

Por CyberNews

 

La Asociación de Alcaldes solicitó a la administración del presidente Donald Trump enmiendas en la declaración de desastre que permitirían a los municipios reparar, restaurar y reponer puentes, instalaciones deportivas e instalaciones municipales.

En concreto, el presidente de la Asociación de Alcaldes, organismo que agrupa los alcaldes del Partido Popular Democrático, Rolando Ortiz Velázquez, solicitó la inclusión de las categorías C hasta la G de la declaración de desastre.

“La interrupción de servicios básicos como la electricidad y el agua han provocado la suspensión de operaciones o el cierre indefinido de cientos de pequeños y medianos comercios, además de cadenas multinacionales, afectando los ingresos a las arcas municipales por concepto del impuesto por ventas (IVU), patentes y contribución sobre la propiedad mueble e inmueble”, mencionó en declaraciones escritas.

Explicó que esa “insuficiencia de fondos limita la prestación de servicios esenciales para la ciudadanía, en un momento donde se han tenido que separar fondos cuantiosos para encarar la emergencia. Toda ayuda que se allegue del Congreso para aliviar esta realidad, evitaría la cesantía de empleados, la suspensión de servicios y hasta el cierre de alcaldías”.

La petición escrita, dirigida al vicepresidente de los Estados Unidos, Michael R. Pence, solicitaba la intervención del ejecutivo en el proceso de inclusión de más facultades para ‘’encaminar un proceso de recuperación en la infraestructura de las ciudades con más recursos, rapidez y eficiencia. Necesitamos ponernos de pie en un tiempo razonable para devolverle la normalidad a nuestra ciudadanía que claman por una cotidianidad segura y de servicios básicos ininterrumpidos”.

Otra misiva enviada al Congreso, esta vez a la atención del senador Mitch McConell, solicita que se incluyan a los municipios en el paquete de medidas fiscales como especie de ‘’línea de crédito” para afrontar los costos de suministros y alquiler de maquinaria, entre otros, que han tenido que afrontar los alcaldes para atender la emergencia y posterior a esto, iniciar tareas de recuperación”.

La emergencia del huracán María surge en momentos en que más de la mitad de los municipios operan con déficit en sus arcas, tenían implementada una reducción de la jornada de trabajo a los empleados y la Junta de Control Fiscal ordenó un recorte de $175 millones a los ayuntamientos durante el presente año fiscal y una cantidad similar el próximo año.