Alta cifra de autismo en Guayama

El 68% de los niños que recibe CETI con diagnóstico de autismo y otros problemas del desarrollo provienen del municipio de Guayama.

Por Angelique Fragoso Quiñones

angelique.fragoso@esnoticiapr.com

 

GUAYAMA – Un informe del Centro de Educación Temprana Inclusivo (CETI), que ofrece servicios terapéuticos a la región educativa de Caguas, revela que el 68% de los niños que reciben con diagnóstico de autismo y otros problemas del desarrollo provienen del municipio de Guayama.

El informe indica que desde el 2014 hasta el 15 de agosto de este año, 295 de los 431 casos que fueron atendidos en ese centro son residentes de Guayama.

Salinas es el segundo municipio del que reciben más casos con autismo y otros problemas del desarrollo. Un total de 65 casos son residentes en Salinas. El pueblo de Patillas les sigue con 33 casos y Arroyo con 27, según data recopilada por la trabajadora social clínico, Nelma Liz Ortiz Correa, quien labora en el CETI.

En entrevista con Es Noticia explicó que la razón para establecer el centro de terapias en Guayama fue la alta incidencia de autismo que hallaron en la zona, la cual entiende sigue en aumento. La razón para esa alta incidencia es desconocida.

“En sus inicios cuando se creó el CETI se hizo un estudio de necesidades en el área de Guayama donde se encontró que la población con niños del espectro de autismo ha estado creciendo, por eso se estableció que era sumamente necesario poder tener un centro donde se pudieran brindar las terapias a esta población que sigue en crecimiento”, señaló Ortiz Correa.

“La última estadística disponible es del 2011, reveló que una de cada 68 residentes de la zona (entre los 4 a 17 años) tiene autismo”, afirmó la trabajadora social.

Indicó que el personal especializado que tiene el centro ya no da abasto para atender a todos los niños que solicitan servicios.

 

Necesario el servicio y la orientación

Gretchen González Martínez es madre de una niña con autismo que, la cual desde que fue aceptada hace dos años para recibir servicios en el CETI,  ha mejorado y alcanzado un nivel funcional que la cualifica para ingresar a un salón regular del kinder.

La joven madre cursa su maestría en psicología escolar con concentración con autismo, motivada por ayudar a su hija y a otros padres que desconocen cómo atenderles y luchar por sus derechos.

“Al tener la necesidad de ayudar a mi hija, me voy a centrar en tener el conocimiento para ayudar a otros padres a que puedan trabajar con sus hijos. Aunque haya una incidencia  alta de personas con autismo, son pocos los padres que tienen conocimiento”, testificó González Martínez, madre líder de la organiaicón Apoyo a Padres de Niños con Impedimentos (APNI).