Amor y dedicación corren junto al atletismo adaptado

Por Eduardo L. Questell Rodríguez

Fotos: Tony Zayas

redaccion@esnoticiapr.com 

 

PONCE – Como medio de terapia, evento social, diversión y agente catalizador de momentos mágicos y oportunidades únicas, en la urbanización Villa del Carmen, de la Ciudad Señorial, crecen y se desarrollan jóvenes y adultos especiales desde los 7 a los 60 años en la modalidad de atletismo.

Isabela Molina y el entrenador Miguel Nieves.

El deporte adaptado no es otra cosa, que aquel practicado por personas con alguna discapacidad física o intelectual.

Para Miguel Nieves Curbelo, no existen las diferencias, barreras o dificultades, todos son atletas. La única diferencia es el trato, porque la paciencia, entrega y dedicación con que entrena a su grupo de 16 atletas especiales es como si se trataran de sus propios hijos y ellos mientras progresan se gozan la experiencia.

“Esto tiene que gustar, hay que sentir esa empatía por ellos y ponerse en su lugar amándolos de verdad. Es una sensación inexplicable el compartir con ellos viendo su deseo tan grande de superación y su fidelidad. Nunca te dicen que no a todas las instrucciones, las trabajan siempre con una sonrisa. Esa disponibilidad y deseo de ellos es incalculable”, describió el también maestro de educación física que realiza esta labor voluntariamente.

La mayoría de los muchachos de Miguel tienen algún tipo de discapacidad mental, pero también entrena atletas con autismo, ceguera, problemas ortopédicos y hasta con déficit de atención e hiperactividad, que en la corriente regular del deporte no son aceptados.

 

Los gemelos Juan Manuel y Manuel Rodríguez.

Los querendones del grupo son los gemelos y atletas Juan Manuel Rodríguez y Manuel Rodríguez. Estos jovencitos de 60 años, han representado a Puerto Rico hasta en la China. Desde pequeños se dedican a ejercitarse y han sido muy prolíficos en varios deportes, tales como baloncesto, softball, boliche y el más reciente, atletismo.

“¡Hay que botar esa polilla!”, exclamó Manuel. “Desde chiquito aprendí a desenvolverme porque cojo la cosa en serio, esto no es relajo. Cuando me dieron esa medalla fue bien especial, me la gane con deseo y haciendo mi mejor esfuerzo, me gustaría representarlo de nuevo ese es mi sueño”, confesó con algo de dificultad por su condición de discapacidad mental.

Mientras que su hermano Juan, se expresó orgulloso de representar a Ponce, “esto se trata de practicar mucho, es una experiencia buena, uno aprende y seguir pa’ lante’, esa es mi meta”.

Los hermanos Luis y Krizia Martínez.

El grupo también lo integran los hermanos Luis y Krizia Martínez quienes han representado a la Isla local e internacionalmente, así como Rosa Pagán quien es atleta del impulso de la bala y la más pequeña del grupo, Isabela Molina que con tan solo 7 años y un posible diagnóstico de autismo, ya hace sus primeros pininos en el deporte.

Por otra parte está el atleta de alto rendimiento Félix Pacheco, quien domina los eventos de 400 metros y salto largo y con tan solo 19 años partirá rumbo a México a representar a Puerto Rico en el campeonato americano que se celebrará el 22 de octubre en la ciudad de Aguas Calientes. Este joven es lo que se conoce como “fronterizo”, su discapacidad mental según la prueba psicométrica cae dentro de los parámetros aceptados de un atleta especial.

Atleta Rosa Pagán

“Empece en esto desde los 11 años en la escuela Abraham Lincoln con Miguel. Siempre he sentido el apoyo de mis padres y de igual forma les agradezco porque ese corazón se les acelera cuando me ven correr. Me siento bien nervioso porque no se que pasará allí y es un orgullo inmenso para mi representar a Puerto Rico y a mi pueblo de Ponce”, reconoció con entusiasmo el juvenil velocista.

 

Un reto las condiciones de la pista en Villa del Carmen

 

Félix Pacheco

En una pista que es tan utilizada el área recreo-deportiva permanece con los daños intactos del huracán.

“La pista está deteriorándose a un paso bien acelerado, hay pedazos que se han desprendido. Desde el huracán para acá se ha agravado la situación enormemente. Actualmente hay un grupo de residentes que se dedican dentro de lo que pueden a dar algún tipo de mantenimiento, pero la administración del municipio de Ponce aún no se ha acercado para solucionar el problema. Esto representa un reto adicional de los tantos que ya superan mis atletas de deporte adaptado con sus propias condiciones. Hay partes que podrían causar algún tipo de accidente y eso es lo que no queremos que suceda”, lamentó.

Miguel aconsejó a los padres de niños atletas especiales a que «no se los guardan, tienen mucho miedo de soltarlos y que participen de esto o por desconocimiento. Este programa no tiene nada que envidiarle al regular. Yo exhorto a que más padres se entusiasmen con el programa y le regalen una experiencia sin igual a sus hijos, ellos se lo agradecerán y los frutos del impacto deportivo en sus vidas se verán a corto y largo plazo”.