Comedor escolar: tragedia para algunos niños

Por Angelique Fragoso Quiñones

angelique.fragoso@esnoticiapr.com

 

Lograr que su hijo o hija desayune y almuerce en el comedor puede ser un dolor de cabeza para muchos padres, sobre todo cuando no están acostumbrados a comer alimentos integrals.

Sin embargo, existen algunos consejos que puede seguir para que su hijo  acostumbre su paladar a nuevos sabores o al menos aproveche aquellos componentes nutritivos de la bandeja que son de su agrado.

“Mi consejo a los padres es que le digan al niño que trate de ir y probarlo varias veces, el gusto, las papilas gustativas, que es lo que nos da el sabor de los alimentos, son unas células que se renuevan todo el tiempo; cada ocho días tengo un paladar completamente nuevo al que tenía ocho días atrás”, informó la nutricionista Doelys Hernández.

El propósito del comedor es evitar la hambruna y que los niños reciban 2/3 de las comidas que consumen en un día.

Explicó que el probar continuamente un alimento pueda acostumbrar al niño a ese sabor y, lo que antes le parecía desagradable, puede terminar gustándole.

Si esto no le da resultados, aconsejó a los padres a que le digan a sus hijos “que se den la oportunidad de que si no le gusta toda la comida se coman la fruta o tomen la leche”.

Explicó que -por ley -el propósito del comedor es evitar la hambruna y que los niños reciban 2/3 de las comidas que reciben en un día. Por lo tanto, encuentra importante aprovechar ese beneficio nutritivo que ofrece el Departamento de Educación.

Otra de las opciones que mencionó para asegurarse que sus hijos almuercen es que le envíen una lonchera con comida que sobró de la cena del día anterior, enviarles un sándwich de jamón y queso, llevarle diariamente el almuerzo a la escuela o -en el caso de adolescentes- darle dinero para que compren.