Cooperativa mantiene viva la industria porcina

La Cooperativa de Porcicultores de Puerto Rico se fundó ante el aumento de la importación de carne de cerdo. (Foto: Tony Zayas)

Por Angelique Fragoso Quiñones

angelique.fragoso@esnoticiapr.com

 

Un grupo de porcicultores comenzó hace cuatro años una cruzada para evitar que ese lechoncito, que es parte de la tradicional cena navideña puertorriqueña, dejara de ser sustituido por cerdo que llega de los Estados Unidos.

Cinco porcicultores, de los pueblos de Cayey, Cidra, Aibonito y Salinas, se unieron en el 2013 y fundaron la Cooperativa de Porcicultores de Puerto Rico, con oficina en Cayey, la cual produce y vende carne de cerdo a lechoneras de Cayey, Guaynabo, Trujillo Alto y Naranjito.

“En ese año (2013) precisamente entra a Puerto Rico la venta de cerdo congelado americano y comienzan a venderlo a las lechoneras. El porcicultor local empieza a perder ventas y entonces la porcicultura llegó a un punto de extinción”, recordó Ángel Rodríguez, presidente de la Junta de la Cooperativa, sobre la motivación para unirse y así evitar la desaparición del porcicultor puertorriqueño.

La Cooperativa vio la oportunidad de capturar un mercado en las lechoneras de Puerto Rico, al percatarse de que la carne que éstas compraban del extranjero no era del total agrado de los puertorriqueños.

“Ellos utilizan unos cerdos que son extremadamente magros para tener buen rendimiento en los cortes. A todo el mundo le gusta la palabra magro, porque significa que es baja en grasa, pero en términos del sabor, es seco, pajoso, no coge bien los condimentos porque precisamente es muy seca”, detalló Rodríguez.

Explicó que, en cambio, “el cerdo que nosotros estamos trabajando es uno que tiene buena cantidad de grasa intramuscular y eso lo que hace es que tenga un sabor agradable”.

Con este punto a su favor, apostaron por el renacer de la industria de la carne de cerdo en Puerto Rico, utilizando el modelo cooperativo como medio para alcanzar cuatro objetivos: garantizar que la calidad de la carne sea siempre la misma, buscar un precio competitivo, aumentar la producción y mercadearse bajo una marca.

 

Buscan mejorar la calidad y el precio de la carne

El quinteto de socios –para competir con el mercado extranjero- decidió estudiar los atractivos que los dueños de lechoneras de Puerto Rico encontraban en la carne de cerdo Americana.

“Dado el caso de que el cerdo americano estaba usurpando el mercado de cerdo en el País nosotros hicimos un estudio donde pudimos encontrar que la mayoría de los dueños de lechoneras compraban el cerdo americano por la sencilla razón de que el cerdo americano es estandarizado, siempre reciben lo mismo”, indicó Rodríguez.

La Cooperativa espera aumentar la producción de 5,200 a 7,000 cerdos anuales. (Foto Tony Zayas)

Explicó que la carne de cerdo que producía el porcicultor local no siempre era la misma, por lo que estandarizar su calidad sería el principal reto de la cooperativa. Esta faena, según informó Rodríguez, le tomó dos años alcanzarla.

Otro de los atractivos que encontraron en la carne de cerdo americana fue el factor del precio. La alternativa para superar este obstáculo era que lograran como cooperativa bajar los costos de producción, algo que redundaría en una merma considerable en el precio al que se veían obligados a vender la carne que producían, explicó el Presidente de la Junta.

Rodríguez añadió, que aumentar la producción y mercadearse bajo una marca, fueron otros de los objetivos que se trazaron para desarrollarse en la industria porcicultora.

 

En vías de aumentar la producción 

Tan reciente como en mayo se registraron bajo la marca ‘Cerdo Rico 100% de Puerto Rico’ y a finales de julio realizaron uno de los muchos talleres que la Cooperativa está ofreciendo a los criadores de cerdos para ayudarlos a cumplir con determinadas exigencias y se unan como socios.

Esta iniciativa le permitirá alcanzar la meta de aumentar la producción de la Cooperativa de 5,200 cerdos anuales a unos 7,000, en los próximos dos años.

“Actualmente tenemos una cantidad de producción, para suplir a las lechoneras, de aproximadamente 100 cerdos por semana; con esa capacidad hasta el momento estamos trabajando alrededor de unas 10 lechoneras”, informó Rodríguez.

Señaló que “hay ocho porcicultores de toda la Isla, de Humacao, de Arecibo, de Ponce, del área de Cidra, Cayey y hay varios porcicultores que interesan participar y entrar a la cooperativa”.

 

Prefieren modelo cooperativo

El presidente de la Cooperativa de Porcicultores de Puerto Rico destacó que prefirieron el modelo cooperativo para unirse porque pasan por el crisol de tres entidades que le dan la seguridad de que independientemente del poder o la capacidad económica de los miembros, todos van a tener una ganancia equitativa por su trabajo.

“Primero tenemos que pasar por el crisol de la Comisión de Desarrollo Cooperativo para hacernos cooperativa, tenemos que pasar también por el crisol de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico, quien también nos educa nos orienta para que podamos llevar a cabo el modelo cooperativo de la manera adecuada y posteriormente somos fiscalizados por COSSEC”, mencionó Rodríguez.

Indicó –además- que “la Cooperativa comienza solamente con cinco porcicultores y posteriormente en el camino se han unido a la matrícula cuatro porcicultores más para un total de nueve y esperamos a finales de este año o en el transcurso del mismo contar con alrededor de 17 socios en la cooperativa”, proyectó.

 

Contribuyen al desarrollo económico

La Cooperativa vio una oportunidad en el mercado en las lechoneras de Puerto Rico. (Foto: Tony Zayas)

De acuerdo a Rodríguez, la creación de empleos y el desarrollo de la industria porcicultora es una de las mayores contribuciones que hace la Cooperativa al pueblo puertorriqueño.

“Somos nueve personas en la cooperativa, cinco prácticamente de autoempleos que son los productores, y cuatro que son los socios trabajadores. Así que la cooperativa se convierte en una productora de empleos, aparte de una productora de carne de cerdo”, destacó.

Expresó que la Cooperativa tiene “un modelo que realmente redunda en lo que se llama ganar ganando, o sea ganamos todos. Ganan los productores, gana Puerto Rico y gana prácticamente la economía de Puerto Rico”.