Democracia y cooperativismo

 

Hablar de democracia en nuestro país, es casi un chiste. Democracia es el gobierno del pueblo, para el pueblo. Nosotros elegimos gente que no tienen poder decisional. Personas que no podemos elegir nos imponen reglas y decisiones. En realidad, podrás decir lo que te venga en gana, pero no decidir por nada.

Uno de los principios básicos del cooperativismo es el control democrático: libre manifestación de la voluntad de cada persona con igual valor a la de los demás, un socio, un voto.

En cada asamblea anual se ejerce ese derecho de opinar y elegir o ser electo, independientemente de la cantidad de acciones que se posean. En la banca privada, el poder de decisión no lo tienen las personas, si no la cantidad de poder económico.

No se puede concebir una cooperativa sin participación democrática de sus socios.

Continuamente escuchamos la frase “vivimos en un país democrático”. A mí me causa molestia y de inmediato corrijo al declarante. En las cooperativas sí que se toma las decisiones por mayoría, luego de discutida. Podrá haber decisiones incorrectas, pero son la mayoría y tenemos la opción de volver a pasar juicio y tomar otro rumbo.

Como en toda relación humana, tenemos imperfecciones, pero el principio democrático del cooperativismo, logra la unidad, el crecimiento personal y colectivo y sobre todo se desarrolla de sentido de pertenencia y decimos con orgullo “mi cooperativa”.

Estamos en octubre mes internacional del cooperativismo y en Puerto Rico, como nunca antes están naciendo cooperativas de todo tipo. ¡Qué Bueno!

Vamos a seguir cooperativizando, por el nuevo Puerto Rico que ha comenzado a ser. Hasta la próxima. Puede escribirme a: rrodrig711@aol.com.