Emotivo adiós al policía asesinado en Ponce

Foto: Tony Zayas

Por Angelique Fragoso Quiñones

angelique.fragoso@esnoticiapr.com

 

PONCE – Decenas de policías llegaron la tarde del viernes al cementerio La Piedad, en esta Ciudad, para acompañar hasta su última morada al policía Roberto Medina Mariani asesinado el pasado lunes durante un asalto.

Las patrullas escoltaron los carros fúnebres desde Shalom Memorial hasta el cementerio La Piedad, que ubica justo en frente al negocio donde –el lunes pasado- asesinaron a Medina Mariani.

Las sirenas de motoras y patrullas se escuchaban desde lo lejos mientras familiares, vecinos y amigos esperaban en los bordes de las aceras -con celular en mano- para documentar el emotivo momento.

Decenas de policías en motoras acompañaron al sargento Roberto Medina a su última morada. (Foto Tony Zayas)

Hileras de policías esperaban su llegada para darle escolta y rendirle honor a quien fuera su compañero por cinco años.

La ceremonia comenzó con un mensaje del teniente retirado Roberto Medina, padre del agente fenecido y quien sirvió de motivación para que su hijo eligiera el ser guardián de vidas.

El policía retirado y padre de la víctima subrayó que su hijo murió: “Con las botas puestas”.

“Roberto me dijo a mí yo quiero ser policía… a mí no me quedó más remedio que encaminarlo. Le enseñé valores, lo bueno y lo malo y estoy muy orgulloso de él, porque murió como un héroe, con las botas puestas”, expresó entre sollozos mientras agradecía a todos por el apoyo en esos momentos de dolor.

A su mensaje le precedió el de la superintendente de la Policía, Michelle Hernández, quien expresó sus condolencias a los familiares y les ofreció su ayuda.

“Honramos la memoria de uno de nuestros héroes; cumplió con su juramento… se reflejó en su padre y hoy su hija se refleja en él, porque Isis Nahir Medina quiere seguir su legado”, dijo la Superintendente sobre cómo el interés del servicio policial se ha transmitido hasta una tercera generación.

El sargento Roberto Miranda es el segundo policí­a asesinado en Puerto Rico en lo que van del año, ambos crí­menes ocurridos en Ponce. (Foto: Tony Zayas).

El Secretario de Estado, Luis Rivera Marín, también dio un emotivo mensaje donde se unió al dolor de los que sufren la pérdida de Medina Mariani.

“Son muchas las emociones, el dolor es inmenso, pero la indignación que siente el pueblo de Puerto Rico es mayor. Nos vamos a asegurar de hacer justicia”, prometió Rivera Marín, a la vez que agradecía a la familia y reconocía la valía de Medina Mariani de parte del Gobernador.

Seguido de un reconocimiento a los agentes que lograron el arresto de un grupo relacionado con la muerte del policía ponceño, se dio paso al protocolar “pase de lista”.

Sin duda, uno de los momentos más conmovedores para los presentes, fue cuando al nombrar al agente Roberto Medina Mariani, hubo un silencio sepulcral. Luego se repitió su nombre por una segunda ocasión. En la tercera, todos sus compañeros dijeron en voz firme: “Presente, Señor”. En seguida el llanto de su hermana y de varios allegados se hizo más latente.

Más adelante, las tres detonaciones, como es costumbre en este tipo de ceremonia, hicieron a todos conmoverse y sentir el dolor de aquellos que revivían en su mente la terrible muerte del agente.

Las banderas que arroparon el féretro todo el trayecto, fueron entregadas a la pequeña Isis –hija del agente-, quien las recibió en nombre de toda la familia de las manos del Secretario de Estado.

En un mensaje final, el agente Efraín Burgos Montes lamentó la pérdida de otro de sus compañeros en el cumplimiento de su deber. “Hoy se repite la historia, hoy despedimos a nuestro compañero Roberto Medina Mariani”, expresó con tristeza.

Al concluir su mensaje, pidió a sus compañeros quitarse el sombrero en señal de respeto y culminar la ceremonia con un aplauso para celebrar la vida de quien fuera su colega.

En un último acto protocolar, la unidad aérea de la Policía sobrevoló toda el área y desde uno de los helicópteros sus colegas hicieron llover pétalos de rosas en el lugar donde yacerían sus restos.

Luego de este gesto, todos los miembros de la Policía escoltaron el féretro y a los familiares del fenecido agente hasta el panteón. Allí su hermana Lesibeth Medina pidió decir unas últimas palabras. “Me llevo muy bonitos recuerdos tuyos; te amo y siempre te voy amar”, dijo mientras recibía un abrazo de consuelo de su padre.

“Aplauso para Roberto”, se escuchó de parte de uno de los compañeros mientras bajaban el ataúd.

Medina Mariani, de 35 años de edad, los últimos seis trabajando en la Policía, se encontraba franco de servicio en el negocio Herold Café, en la comunidad Marrueño. Frente al local habían cuatro personas cuando llegaron dos asaltantes y los despojaron de prendas y dinero. Era poco más de 10:20 de la noche del pasado lunes.

Uno de los asaltantes, según informó la Policía, entró al local con un arma de fuego y el policía Medina Mariani intentó repeler la agresión. El policía disparó al asaltante. Uno de los atacantes la emprendió a disparo contra el ahora sargento y lo mató.

El Policía dejó huérfanos un niño de ocho meses y una niña de 9 años.

 

 

El expolicía Roberto Miranda recibe el ataúd con los restos de su hijo, el también policía, para darle sepultura. (Foto: Tony Zayas)

 

 

El sargento Roberto Medina Mariani fue sepultado en el cementerio La Piedad, en Ponce, a pocos pasos de donde fue asesinado. (Foto: Tony Zayas)

 

Sepelio del sargento Roberto Medina Mariani, de 35 años de edad, policía adscrito al Precinto Playa de Ponce y quien fue asesinado en medio de un asalto.

 

Uno de los momentos más emotivos fue el toque de la trompeta y los disparos de salva realizados por policías.