Escuelas como laboratorio cooperativo

Por Angelique Fragoso Quiñones

angelique.fragoso@esnoticiapr.com

 

Doel Santana estudia octavo grado, apenas tiene 13 años y es el secretario de una cooperativa que tiene 170 socios entre las edades de 12 a 14 años, genera dos empleos y cuyas ganancias son utilizadas para mejoras en su escuela.

El adolescente es miembro de una de las 500 cooperativas juveniles inscritas en el Departamento de Estado y que operan en escuelas y universidades del País. Alrededor de 50 de ellas están establecidas en la zona sur de Puerto Rico.

Doel es socio de la Cooperativa Juvenil de la escuela intermedia Manuel González Pató, en Ponce, la cual lleva en funciones unas dos décadas.

“Nosotros somos una cooperativa de consumo, contamos con dos empleadas, en nuestra junta tenemos 12 miembros; trabajamos con patrocinio… lo importante aquí siempre es trabajar todos unidos”, indicó Doel.

Las cooperativas de consumo funcionan como merenderos escolares donde los estudiantes tienen diferentes opciones de alimentos y bebidas para escoger. La venta de esos comestibles genera ingresos para la cooperativa. 

“En la medida que se inculque las ventajas del cooperativismo y todas sus bondades desde los niveles de elemental o intermedia, esos estudiantes serán nuestros futuros empresarios a través del modelo cooperativo o los futuros socios de cooperativas de ahorro y crédito”, proyectó Ivelisse Torres, comisionada de Desarrollo Cooperativo (CDCoop).

Explicó que fomentar el cooperativismo desde edades tempranas en las instituciones educativas del país es una de las alternativas para desarrollar la economía a corto y largo plazo, al tiempo en que nuestros jóvenes ven en ellas oportunidades de progreso.

Aunque la cooperativa juvenil más común es la de consumo, Torres indicó que “en otras escuelas los estudiantes han adoptado el modelo cooperativo para hacer otras cosas, como por ejemplo, escuelas vocacionales donde los estudiantes de estilismo crean modelos de cooperativas y ofrecen servicios de corte de pelo, uñas y todos los servicios de belleza que se puedan ofrecer”, destacó Torres.

 

La comunidad escolar se ve beneficiada

La comisionada de la CDCoop señaló que la ley de cooperativas juveniles “se crea con el propósito de promover la autogestión, los valores del cooperativismo y empresarismo entre los jóvenes, en las escuelas principalmente o menores de 29 años, que están en alguna institución educativa para, desde temprano, inculcarles las ventajas de estar bajo este modelo”.

Entre esas ventajas se encuentra el bien no solo del estudiantado sino de toda la comunidad escolar. “Mediante el modelo de cooperativas juveniles la escuela tiene varias funciones: lo usan como laboratorio de práctica, lo usan para allegar fondos para su graduación y, en adición a eso, auspician a la escuela para el mejoramiento en la compra de equipos…”, informó Torres.

El Artículo 12.8 de la Ley de Cooperativas Juveniles establece que de las ganancias de las ventas o servicios que ofrecen los estudiantes en la cooperativa, el 30% se tiene que destinar para el mejoramiento de la escuela como puede ser la compra de quipos, materiales, pintura o cualquier otra necesidad que tenga.

Torres añadió que “se saca un 10% de las economías para una reserva de servicio y se puede utilizar para educación de los socios, para servicio comunitario o cualquier otra disposición que establezca la junta”.

“Le hemos donado y hemos ayudado en varias actividades, por ejemplo, los aires de la sala recreativa, los del comedor y también le hemos ayudado a los maestros en sus actividades actuales”, testificó Estefanie Ortiz, estudiante de octavo grado y miembro de la junta directiva de la cooperativa de la Escuela Manuel González Pató.

 

Ventajas para los miembros

La labor que realizan los miembros de las cooperativas juveniles genera ganancias a largo plazo para aquellos que perseveren en la misma.

“Ellos tienen lo que llamamos el patrocinio; el 50% de las ganancias de la cooperativa se reparte entre los socios. El dinero de sus ganancias lo vienen a recoger tan pronto se gradúan; mientras están en la escuela lo que hacen es aportar y acumular para al final poder tener su remuneración”, explicó Marily Hernández Bellido, maestra coordinadora de la cooperativa.

 

Entusiasmo estudiantil

Además de esta remuneración los participantes adquieren destrezas y conocimientos para su vida personal y estudiantil.

“La cooperativa me ha ayudado a tener más seguridad en mí misma, antes era muy tímida y con la ayuda de la maestra he participado en muchísimas actividades donde he podido expresarme en público”, destacó Angelick Rodríguez, estudiante de séptimo grado, quien también es miembro de la Junta.

“Mi experiencia en la cooperativa ha sido muy buena… he tenido buenas experiencias con el mercadeo y he hecho cosas que nunca había hecho antes, hemos hecho donaciones; siempre y cuando tengan la carta y las cotizaciones, verificamos cuál es la mejor opción y le donamos el dinero necesario”, expresó Victoria Pittre, presidenta de la Cooperativa.

 

Buscan apoyo adicional para la juventud

En días recientes, la secretaria del Departamento de Educación, Julia Keleher, y la comisionada de CDCoop, Torres Rivera firmaron -el lunes 10 de abril- un acuerdo colaborativo para fortalecer y desarrollar cooperativas juveniles en las escuelas públicas.

“Me satisface firmar este acuerdo en una cooperativa juvenil exitosa. En este plantel el 96 por ciento de la matrícula es socia de MGGCoop. Eso es un gran logro para los maestros consejeros y para estos jóvenes que son la fuerza cooperativa que guiará a las próximas generaciones en este sector”, expresó la comisionada de CDCoop durante su visita a la escuela intermedia Martín García Giusti, en Toa Baja, donde está en funcionamiento la cooperativa juvenil MGGCoop.

Este acuerdo propone promover iniciativas innovadoras para integrar el cooperativismo a nivel educativo como estrategia para el mejoramiento socio-económico y promoverlo como una opción efectiva para aquellos que quieran desarrollarse como empresarios.

Por otro lado, el Proyecto de la Cámara 461 propone enmendar la Ley Especial de Cooperativas Juveniles para añadir al recién creado Programa de Desarrollo de la Juventud la encomienda de fomentar el cooperativismo conjuntamente con CDCoop, la Liga de Cooperativas y el Departamento de Educación.

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