Frente por Puerto Rico se compromete a encarar al americano

Por Redacción Es Noticia

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El gobernador Ricardo Rosselló encabezó ayer -martes- el conclave en el que exgobernadores, altos funcionarios del gobierno, líderes del sector privado y de diversas entidades, formaron un grupo de trabajo que acudirá a Washington a reclamar ayudas y medidas para el desarrollo económico del País.

El grupo, denominado Frente por Puerto Rico, celebró su primera reunión en el Antiguo Casino de San Juan, en la que participaron exgobernadores de ambos partidos que se pusieron a la disposición de aunar esfuerzos y cabildear, fuera de agendas político partidista, por medidas dirigidas al desarrollo económico.

“Esto sí puede funcionar”, expresó Rosselló Nevares frente a los exgobernadores, varios de ellos del Partido Popular Democrático (PPD). El Partido Independista Puertorriqueño rechazó unirse a este esfuerzo.

La agenda de ayer comenzó con la presentación, por parte del Gobernador, de la situación del País en las áreas de salud, reforma contributiva y el task force, así como las gestiones que se propone hacer para ayudar a mejorar la maltrecha economía del País o conseguir fondos federales.

El Gobernador comenzó con una presentación de lo que llamó “aspiraciones globales” con las que establecerán una estrategia “coherente” en Washington.

“Vamos a reconocer que aquí hay diferencias, pero ver cómo podemos aterrizar en unos principios y unos asuntos, en esencia, como salimos de aquí en una sola voz”, dijo el Mandatario antes de iniciar su presentación y frente a su padre y el exgobernador, Pedro Rosselló González.

Rosselló Nevares mencionó los siguientes temas:

Salud:

“Si nosotros no somos considerados como parte de algún tipo de reforma, Medicare o Medicaid, o si no nos insertamos en la discusión de distintos vehículos que hay a nivel federal, la realidad de Puerto Rico es que vamos a tener $1.3 billones menos en lo que sería nuestro fondo de salud”, advirtió.

Señaló que el no recibir ese dinero tendría implicaciones directas en la salud del pueblo, la estructura salubrista, así como acarrearía el tener que “buscar recursos en otras áreas del Gobierno” para mitigar el impacto que eso representa.

Reforma contributiva:

Destacó que los Estados Unidos tratan a Puerto Rico como foráneo para propósitos del régimen contributivo. “Lo cierto es que, si ahora se pasa una reforma contributiva permanente, y Puerto Rico no es considerado, cogemos un cantazo a la economía significativo”, advirtió.

“El no ser considerado en la discusión de la reforma contributiva, la que sea, sería devastador para Puerto Rico. El ser considerado podría ser altamente productivo y positivo y darnos unas avenidas para desarrollo económico sostenible”, indicó.

Informe del Task Force

Recordó que hay que exigir que se cumpla con el informe de ‘task force’, del proyecto PROMESA. Destacó que hay que reclamarle al Congreso que ejecute esas recomendaciones de desarrollo económico. “De no hacerlo, sería el Gobierno federal que incumple con PROMESA”, señaló antes de insistir en que esta situación es “una gran oportunidad para decirle al Congreso que le compete acoger las recomendaciones de ese ‘task force’”.

El Gobernador acudió al conclave con planes y fechas específicas para las gestiones en Washington. Propuso que para el 30 de agosto tengan un comité designado para establecer el frente de trabajo que llevarán al Gobierno federal.

También solicitó organizarse en tres grupos de viajes para ir a Washington a visitar congresistas, hablar con los medios de comunicación, todo estos con la ayuda de la Oficina de la Comisionada Residente. La primera de esas visitas sería del 4 al 8 de septiembre y la segunda del 11 al 15 del próximo mes.

El Mandatario propuso que el 16 de septiembre para que realicen una reunión e informen lo que han logrado, esto antes de la tercera de las visitas a Washington. Otra reunión del grupo sería el 29 de septiembre.

 

PPD pide agenda sin el tema del estatus

Los exgobernadores, varios de ellos de un partido contrario, aceptaron la invitación a cabildear en Washington. (Foto suministrada)

El expresidente del Senado del PPD, Eduardo Bhatia, portavoz de la minoría en el Senado, planteó que el momento requiere unidad de propósito y que todos tengan las misma estadísticas, información y piezas para llegar a conclusiones.

Indicó que hay información fundamental que los bonistas tienen, pero ni el pueblo ni la prensa. “Es imposible salir de una quiebra si no hay, entre todas las partes, una confianza y apertura a los números”, dijo.

Bhatia planteó que le resultaba “incómodo y difícil” ir a Washington a presentar consensos en unos temas cuando hay agendas paralelas con el tema del estatus. “Tiene que haber, más allá de una transparencia, una credibilidad”, expresó.

Por su parte, la exgobernadora Sila María Calderón, se comprometió a trabajar en el área de desarrollo económico. Eso si, aclaró que lo haría si las diferencias ideológicas se quedan separada de los esfuerzos de desarrollo del País.

Mientras, el exgobernador del PPD, Alejandro García Padilla, también se unió al coro de voces en pedir que dejaran a un lado las ideologías y se unan para que el esfuerzo rinda fruto. “Me uno a este esfuerzo para adelantar las causas en conjunto”, dijo.

El exgobernador y excomisionado residente, Aníbal Acevedo Vilá, preguntó: ¿Dónde está parada la Rama Ejecutiva federal en estos temas? y señaló: el ‘task force’ de Casa Blanca y el Departamento del Tesoro.

Acevedo Vilá recomendó “ir un paso más allá” e incluir en el mensaje que el Gobierno federal también es responsable de lo que está ocurriendo en Puerto Rico.

“Que el mensaje sea claro, de que la crisis que vive Puerto Rico es una responsabilidad compartida. Estados Unidos tiene una responsabilidad en esta crisis. Es una responsabilidad compartida con lo que pasó y con lo que hagan o no haga”, subrayó el exgobernador.

“La Junta de Control Fiscal tiene una gran responsabilidad en estos momentos, si aceptaron ese cargo, con ese cargo que asuman la responsabilidad, es posible que a ellos siete los escuchen más que a todos nosotros en el Congreso de Estados Unidos, si ellos asumen la responsabilidad de decir la verdad”, sentenció.