La solución a las deudas no siempre es la quiebra

Por Angelique Fragoso Quiñones

angelique.fragoso@esnoticiapr.com

 

Si está considerando acogerse a un proceso de quiebra  -ojo- no siempre es la mejor opción. Y es que el verse sin empleo o con una jornada laboral reducida puede hacerle perder la calma y llevarle a tomar decisiones a la ligera que pueden ser contraproducentes para su salud financier.

El proceso de quiebra ayuda al deudor a reformular los pagos mensuales que le debe a sus acreedores, sin embargo, si lo que se tiene es una sola deuda, los abogados recomiendan no recurrir a este proceso porque -si no lo amerita- puede llevarle a dañar su crédito innecesariamente.

“Dentro de mi evaluación profesional, cuando se tiene una sola deuda, en muchas ocasiones no es meritorio hacer un referido a quiebra”, indicó la licenciada Janelise Torres Marrero, coordinadora del Programa de Ejecuciones de Hipoteca, de la Clínica de Asistencia Legal de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR), Recinto de Ponce.

Explicó que para estos casos lo importante es evaluar la totalidad de su ingreso y de sus otras responsabilidades financieras para ver si es recommendable.

“Igual que si radicasen una reducción de hipoteca, todas esas situaciones, incluyendo la quiebra, son notificadas al Credit Bureau y a diversas agencias y forman parte del informe de crédito de uno”, dijo.

 

Beneficios de acogerse a quiebra:

La Ley de Quiebra federal establece que si radica una quiebra bajo el Capítulo 7  tendrá la posibilidad de liquidar sus deudas no aseguradas, tales como tarjetas de crédito, facturas médicas y préstamos personales.

Si opta por acogerse al Capítulo 13 de la ley podrá negociar un plan de pago con sus acreedores para pagar sus bienes esenciales tales como la casa y el vehículo sin tener que renunciar a ellos.

La licenciada Torres Marrero aclaró que radicar una declaración de quiebra “no significa que el caso sea automáticamente aceptado por la corte. Se hace primero una evaluación”.

Sin embargo, explicó que el simple hecho de radicar la quiebra puede darle resultados inmediatos, pero no definitivos.

“Una vez uno radica la quiebra y notifica a los acreedores, automáticamente, sin que haya sido aceptado el caso a nivel de tribunal, con simplemente que esté radicada, hay una paralización automática; en caso de que no sea aceptada en el tribunal, entonces los acreedores pueden hacer sus gestiones de cobro”, indicó.

Explicó que en el caso de los matrimonios con bienes compartidos, por lo general se radica la quiebra en conjunto.

 

Peligro de ocultar deudas

La abogada destacó que el ocultar una deuda, así esté al día, puede provocar que el tribunal le dé una denegación automática a su petición.

“Como parte de la petición debes enumerar todas las deudas, no puedes dejar ni una, aunque esa deuda la estés pagando al día, el no incluirla y luego salir a relucir, puede resultar en una denegación del caso” advirtió Torres Marrero.

En cuanto al tiempo que tome la aprobación de la quiebra y las cantidades mensuales del plan de pago, respondió que dependerán de cada caso en particular.