Luchan contra viento y marea para estar a flote

Por Sandra Caquías Cruz

redaccion@esnoticiapr.com

 

PONCE – Los botes amarrados al tablado se mecían con el vaivén de las olas mientras los pescadores conversaban a orillas del agua. A pocos pasos, las neveras vacías. Sin peces. Un par de langostas ocupaban la vitrina de la pescadería.

Los clientes en busca de pescado no cesaban de visitar la Villa Pesquera de Ponce. Otros llamaban por teléfono para preguntar si tenían pescado fresco. Era martes. Esa madrugada, ningún pescador se aventuró a lanzarse al mar. El fuerte oleaje se lo impedía.

Mario Ruiz Colón, de 63 años, salió a pescar en horas de la tarde. El producto fue mucho menor de lo acostumbrado.

“Yo no pido (pescar) ni 50 ni 100 (libras), por lo menos 15 o 20 libras. Hay que pedirle a Dios, aunque sea un poquito. La verdad es que está bien escaso el pescado”, dijo.

Desde el paso del huracán María, destacó, los pescadores están frente a grandes retos. El oficio con el que criaron a su familia apenas lo pueden realizer.

 

El mar los empuja a la orilla

Foto Tony Zayas / tzayasponce@mail.com

Las marejadas apenas cesan. El lecho marino cambió. Una gran parte de lo que los ríos arrastraron al mar  ahora regresa a la orilla. Otro se queda en el fondo del mar.

Precisamente, ese material es un gran reto para los pescadores de la Villa Pesquera de Ponce, quienes en ocasiones se tienen que tirar al agua para empujar el bote porque se queda atascado en el canal.

Ruiz Colón  narró que varias embarcaciones han sufrido daños debido a que se atascaron entre la arena y los escombros que el mar deposita en el lugar.

“Yo incurrí en $400 en gastos porque se me rompió la embarcación”, dijo.

El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) envió brigadas que removieron el material, pero lo acumularon en la orillas y el mar vuelve y lo empuja a la desembocadura del río, explicó Claudio José Irizarry, tesorero de la Asociación de Pescadores, la cual tiene registrado 47 pescadores activos. “El tiempo no nos ha favorecido”, lamentó Irizarry antes de destacar que contrario a otros años, para la Semana Santa, las neveras están vacías.

Foto Tony Zayas / tzayasponce@mail.com

No obstante, ese no es el principal  y único reto para la pesca en esta Isla. Fuera del agua tienen otros grandes  desafíos.

Los muelles y tablados fueron devastados por el huracán y los pocos que quedaron continúan cediendo ante las marejadas. A eso se suma el que cientos de frágiles embarcaciones se hicieron añicos en toda la costa.

Jannette Ramos García, coordinadora del proyecto ¡Come pez león!, del  programa Sea Grant, de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez, quien ha recorrido la inmensa mayoría de las villas pesqueras del País tras el paso del huracán María, destacó que el huracán complicó las faenas de los Pescadores.

“Hay muchas villas que se perdieron; rampas que no están disponibles, se destruyeron; no les dan permiso para operar; problemas con las licencias; las artes de pescas”, mencionó.

 

Rebota cheque de FEMA

Explicó el caso de un pescador que acudió a FEMA a solicitar una compensación y en la primera intención se la denegaron. Luego pidió una revisión y le asignaron $102, pero el cheque que el entregaron no tenía fondos. “Depositó el cheque y le rebotó”, denunció.

Ramos García señaló que la situación se complica para las villas pesqueras porque poco a poco se quedan sin pescadores que le vendan sus productos.

Utilizó como ejemplo una villa pesquera de la zona este del País que  perdió tres de sus buzos porque, tras el huracán, emigraron con sus familias a los Estados Unidos. “Se van porque no tienen trabajo”, dijo.

Los buzos son necesarios para atrapar los peces y mariscos que se encuentran en aguas profundas. También son obreros que necesitan un riguroso entrenamiento y años de experiencia para poder realizar esa peligrosa tarea.

 

Estudian lecho marino

La funcionaria señaló que actualmente están realizando investigaciones, tanto el DRNA como la NOAA, sobre los efectos del huracán en el lecho marino, el que pescadores describen como áreas desérticas. Precisamente, uno de los frutos del mar que ha escaseado tras el huracán es el carrucho.

A eso, los pescadores entrevistados, al igual que la funcionaria, agregaron el que puede haber lugares en los que venden el pescado importado como fresco.

 

Consejos al comprar pescado fresco

 

Foto Tony Zayas/tzayasponce@mail.com

– comprar en villas pesqueras

– pedir ver cuando corten los filetes

– no aceptar pescado que le vendan en paquete plástico sellado al vacío

– pez fresco tiene la piel rosada

– no comprar si tiene la piel amarillenta

– los filetes de pescado fresco no son todos iguales. Tienen diversos tamaños y grosor