Meriendas saludables a incluir en la lonchera

Por Angelique Fragoso Quiñones

angelique.fragoso@esnoticiapr.com

 

Complacer el paladar de los niños enviándoles en sus loncheras galletas, bizcochos y jugos podría ser atractivo para ellos, pero no necesariamente es lo más nutritivo y conveniente para saciar su hambre.

Y es que estos alimentos carecen de proteína, nutriente esencial para calmar el apetito de su hijo, al menos por varias horas, antes de su próxima comida, explicó la nutricionista Doelys Hernández.

“En teoría, los dulces, los refrescos, las galletas dulces, los bizcochitos, no le dan saciedad al niño, no se va a sentir saciado; para que los niños y las personas en general se sientan saciados, y esa merienda no le dé más hambre, siempre tiene que tener un componente de proteína”, señaló la experta en nutrición.

El jamón, el queso, el yogurt, las almendras y otros tipos de semillas, tienen componentes de proteína que pueden ayudar a calmar el hambre de su niño, indicó.

 

Opciones de meriendas nutritivas

Hernández explicó que las frutas frescas siempre van a ser la mejor alternativa  para las meriendas de los niños. Cuando son niños pequeños aconsejó que les envíen las frutas que vienen enlatadas, envasadas o picadas en trozos, y que eviten las uvas, porque tienen riesgo de ahogamiento.

“Si el niño no es alérgico le pueden enviar nueces, palitos de queso blancos o pintos; si le van a enviar algún sándwich puede ser de mantequilla de maní, de jamón y queso, pero preferiblemente siempre en pan integral”, describió.

Aclaró que, si es un niño pequeño, medio sándwich es suficiente. También pueden enviarle yogurt, pero recomendó que lo consuma en la primera merienda del día para evitar que se dañe.

 

Bebida recomendable para los niños

La Academia Americana de Pediatría, apuntó Hernández, recomienda que el consumo de jugo en los niños debe atrasarse lo más posible, aunque estos especifiquen contener el 100% de la fruta. En su lugar recomienda que -las vitaminas que puedan proveerle los jugos- las adquieran directamente de frutas frescas.

La bebida que nunca debe faltar en la lonchera de un niño -cuando lo lleva a la escuela- es el agua. Los refrescos y las bebidas deportivas siempre se deben evitar en niños pequeños.

 

Necesario enseñarles a escoger

Algunos padres, por el ajetreo de la mañana, optan por darles dinero a sus hijos para comprar la merienda en la escuela.

No obstante, esto puede ser contraproducente para niños pequeños porque pueden preferir los dulces, las papitas y los refrescos. Elección poco nutritiva y que no saciará su hambre.

“Usualmente productos como las papitas, la pizza, papitas fritas, que son sin casi proteína, tu nunca tienes un límite, el cuerpo nunca te va a decir donde parar porque no vas a tener saciedad”, dijo Hernández.

“Mi recomendación a los papás es que traten de prepararle las meriendas durante tres o cuatro días a la semana y que le den el dinero solo un día, si le dan dinero todos los días, el control se perdió completamente”, advirtió la nutricionista, quien destacó que la clave es la educación.