Necesitamos más cooperativas juveniles

 

Las cooperativas juveniles son organizaciones de personas menores de 29 años. Pueden ser de consumo, como las tienditas escolares; de Bellas Artes para la creación de artesanía, obras de teatro; agrícolas que pueden crear huertos caseros y comunales para incentivar el ahorro en los jóvenes, entre otras.

Las cooperativas juveniles son un interesante taller de capacitación y liderazgo para nuestros jóvenes. Se desarrollan en ellos el espíritu colectivo, la solidaridad y el trabajo en equipo.

Las cooperativas juveniles nacen en Francia y su creador fue el profesor Barthelemy Profit, inspector de enseñanza, quien al ver destruida las escuelas, como consecuencia de la primera Guerra Mundial -del 1914 al 1948- propuso reconstruir las escuelas en conjunto con los estudiantes.

En Puerto Rico se organizan  bajo la Ley Número 220 del 29 de agosto de 2002, conocida como Ley Especial de Cooperativas Juveniles.

Los directores, maestros, padres y líderes comunitarios pueden ser parte de estas cooperativas y con ello expresar su compromiso con la juventud. Ayudar a los jóvenes a construir sus propias cooperativas es una tarea inaplazable.

Existen en Puerto Rico alrededor de 300 cooperativas juveniles que aunque parece un buen número, son pocas, máxime cuando la Ley establece la creación de ellas en cada una de las escuelas de Puerto Rico. Le hago un llamado a padres a que se involucren en este proyecto y siembren en sus hijos los mejores sentimientos de amor al prójimo.

Para reconstruir nuestro país tenemos que contar con nuestros niños y jóvenes. Si tienes dudas o comentarios no dude en escribirme a: rrodrig711@aol.com ¡Hasta la próxima!