Propuesta para energizar tres pueblos de la Cordillera Central

Por Sandra Caquías Cruz

redaccion@esnoticiapr.com

 

La organización comunitaria ‘Unidos por Utuado’ trabaja en una propuesta para desarrollar una cooperativa que se encargaría de las plantas hidroeléctricas de los embalses Dos Bocas y Caonillas.

La propuesta persigue que los residentes en Adjuntas, Utuado y Jayuya no vuelvan a pasar por el calvario de estar meses sin servicios de energía, como les ocurrió tras el paso del huracán María.

La cooperativa buscará que esas plantas hidroeléctricas generen 43 megavatios de electricidad mientras nutren al Superacueducto, proyecto por el que llevan agua de la montaña a la zona norte del país.

La propuesta, la que dividen en varias etapas, requiere a grandes rasgos que reparen y pongan en funcionamiento las turbinas que propulsan la generación de electricidad y el dragar ambos embalses para aumentar la capacidad.

Además, el grupo integró un componente externo para colocar placas solares en cientos de negocios y viviendas de la Cordillera Central, explicó Cristopher Smith, director del proyecto.

El dinero para esas obras, que se estima requiere una inversión multimillonaria, provendría de fuentes externas, incluyendo cooperativas dedicadas a labores similares que reservan fondos para ayudarse unas a otras.

Empero, esa cantidad no sería lo suficiente por lo que también estarían buscando dinero en propuestas o subvenciones federales.

El dinero, aunque mucho, no sería el principal obstáculo que tendría que superar esta organización comunitaria, que se gestó tras el paso del huracán María, en septiembre de 2017.

Y es que la idea de pasar a un ente fuera del Gobierno la operación de un sistema de embalses -Dos Bocas y Caonillas- que suplen agua a la zona metropolitana de San Juan no está permitido en la Ley de Aguas, advirtió Ferdinand Quiñones, hidrólogo y quien ha realizado diversos estudios sobre las fuentes y abastos de agua en Puerto Rico.

“No se puede poner en riesgo el bienestar del pueblo… Hay una serie de complejidades”, indicó antes de mencionar algunos de las razones por la que no aconsejaría el proyecto. “Sería una amenaza en que no se pueda satisfacer la planta de Barceloneta (que envía el agua por el Superacueducto)”, dijo el también ingeniero ambiental.

Quiñones auguró que el proyecto tendría muchas otras objeciones. “Los dos embalses son necesarios”, dijo. Señaló que la operación de generar electricidad no se puede dividir del suplir agua al Superacueducto.

También destacó que actualmente el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) opera un sistema de lanchas en el lago Dos Bocas para transportar personas a restaurantes que hay en las laderas del lago.

Mientras, Smith defendió su propuesta como el legado que dejarían a los nietos y bisnietos de los que construyeron esas represas. “Tenemos que asegurarnos que esos recursos se transfieran a las manos de nuestros nietos y bisnietos de los residentes que construyeron esas plantas hidroeléctricas”, comentó Smith.

Resaltó que la planta hidroeléctrica de Caonillas no está en operaciones desde el paso del huracán Georges (1998) y que de las tres turbinas que hay en Dos Bocas solo opera una para producir 6 megavatios que utilizan para llevar agua al Superacueducto.

A eso sumó, que el embalse Dos Bocas, antes del paso del huracán María, había perdido 62% de su capacidad debido a la sedimentación. Los números actuales se conocerán luego de la batimetría que realizarán en el embalse durante los meses verano.

“Estos recursos en sí, son mal apreciados, mal manejados y mal queridos”, indicó Smith. “Para lo único que generan electricidad es para las bombas del Superacueducto. Ese es el mejor ejemplo que es un recurso mal apreciado y que si miras el plan Integrado que PREPA tiene, la energía hidroeléctrica no figura en una forma importante”, indicó.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, los embalses en Puerto Rico han perdido, al menos, 29% de su capacidad de almacenamiento.

El dragado de un metro cubico podría rondar los $15 y son miles los metros cúbicos que tendría que extraer del embalse Dos Bocas. En el 1997 extrajeron 6,000 metros cúbicos en un dragado parcial de ese embalse de Loíza, recordó Quiñones.

“Eso podría suplir no solo estos tres municipios (Adjuntas, Utuado y Jayuya), puede suplir a casi todo Ponce por la electricidad que todavía queda”, resaltó Smith.

La organización destacó que la propuesta también incluye el instalar sistemas solares en los techos de entre 150 y 250 negocios y residencias de esa zona. “Queremos mejorar la sostenibilidad y resiliencia en las comunidades”, indicó.

El estimado de inversión en este sistema solar, que sería desarrollado por la cooperativa, es de $750,000 a $1.2 millones.

La entidad espera incorporar la cooperativa antes de que finalice marzo. “La cooperativa surge como herramienta social que puedes cambiar la vida de los miles de residentes en la Cordillera Central, tomando ventaja del hecho de que Puerto Rico está privatizando sus recursos”, indicó Smith.

“Las cooperativas hidroeléctricas son modelos sumamente democráticos, van a responder a las necesidades del pueblo, en una forma que PREPA ha olvidado”, indicó Smith.

Explicó que este proyecto se distancia de la propuesta con la central hidroeléctrica de Villalba en dos aspectos: el primero es que la de Villalba sería una empresa municipal y el segundo es que la capacidad que tienen la hidroeléctrica de Villalba es mucho menor a la de Dos Bocas y Caonillas.

La comerciante Ineabelle Medina González, vicepresidenta de Unidos por Utuado, insistió en que con este proyecto le estarían dejando “un legado a las futuras generaciones”.

Destacó que “esa poca visión de muchos sectores puede que sea lo que nos tarde, pero confiamos en el proyecto”. Explicó que cuando vistan los residentes de la montaña para llevarles la información “muchas personas creen en el mismo y están bien motivados, y otros tiene escepticismo de creer que se puede llevar a cabo”.

“Tenemos que dar a los jóvenes, a la siguiente generación, una razón competitiva para que se queden en estos municipios porque si continuamos con la trayectoria que llevamos los municipios de la Cordillera central se van a convertir en una gran casa de envejecientes”, afirmó Smith.