Puerto Rico pierde ventaja competitiva con la reforma contributiva federal

Secretario del Departamento de Hacienda, Raúl Maldonado

Por Sandra Caquías Cruz

redaccion@esnoticiapr.com

 

PONCE – Puerto Rico estaría en desventaja competitiva ante otros países, como la República Dominicana, si el Congreso no reconoce que las regulaciones, como el salario mínimo y las protecciones ambientales, son cargas económicas federales a las que ahora le suman el recién impuesto de 12.5% a las empresas foráneas, señaló el secretario de Hacienda, Raúl Maldonado.

La aprobación de la reforma contributiva federal, enfatizó Maldonado, “nos afecta grandemente porque cambia la forma en que las compañías foráneas están haciendo negocios en Puerto Rico”.

“Nos cambia la forma en que el mundo nos mira, como un mercado atractivo, porque nos reduce, en algunos sentidos, la ventaja competitiva que teníamos”, indicó antes de aclarar que afecta tanto a compañías que están establecidas en Puerto Rico y que desean hacer expansiones como las que proyectan establecerse.

La reforma aprobada establece una contribución de un 12.5% a estas empresas y eso obliga al gobierno local, según indicó, a “hacernos más competitivos en otras áreas” para mantenerse atractivos para estas empresas, la mayoría farmacéuticas.

Explicó que ese 12.5% aplica a compañías que en la mayoría están incorporadas fuera de los Estados Unidos, pero sus compañías matrices, dueños, están en los Estados Unidos.

“Usualmente estas compañías diferían su contribución hasta que llevaban ese ingreso a los Estados Unidos”, indicó antes de precisar que, en su mayoría, se trata de farmacéuticas y compañías que manufacturan productos médicos.

Maldonado aseguró que el proyecto afecta la manera de hacer negocios, pero todavía hay espacio para “trabajar localmente y mantener la competitividad” ante otros países.

 

“Es una injusticia” 

“Lo que hace el proyecto del Senado (establece un 12.5% de contribución para esas empresas) es que nos pone en condiciones iguales que Singapur, Irlanda y otros países, pero eso es una injusticia”, dijo Maldonado.

Explicó que, contrario a esos países, en Puerto Rico aplican regulaciones federales que conllevan un costo adicional, entre ellas, pagar el salario mínimo federal y cumplir con regulaciones ambientales, mientras en países como la República Dominicana, Singapur e Irlanda, esos costos no aplican.

“La petición de nosotros al Congreso es que nos den un diferencial y que no nos apliquen esas contribuciones que afectan; son impuestos para compañías foráneas, pero en Puerto Rico las compañías foráneas son poseídas por Estados Unidos y los empleados son ciudadanos americanos y pagamos Seguro Social y otros impuestos”, indicó.

Explicó que los trabajos ahora los centran en lograr la aprobación de una medida con la que se excluya a Puerto Rico de dicha reforma y que al mismo tiempo sea parte de las “herramientas de desarrollo económico” propuesta bajo la Ley PROMESA.

Señaló que Puerto Rico está bajo jurisdicción de la Junta de Control Fiscal y que bajo PROMESA era “mandatorio” el que a Puerto Rico le otorgaran unas herramientas de desarrollo económico que todavía no le han dado.

El mensaje que intentan llevar al Congreso, destacó, es que una de las herramientas de desarrollo económico que, bajo PROMESA, el Gobierno de Estados Unidos está obligados a presentar, sea no imponen dicho impuesto a las foráneas.