Unidad especializada en el cuidado del adulto mayor

Por Redacción Es Noticia

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PONCE – Un alto número de adultos mayores reciben  el alta tras varios días en un hospital y no tardan en volver a entrar por la sala de emergencia y requerir ser hospitalizados.

Las razones para que eso ocurra son diversas. No obstante, estudiosos de la situación han detectado que una inmensa mayoría de los casos responde a que el paciente no continuó el tratamiento recomendado.

Dr. Rafael J. Espinet Pérez – Foto: Tony Zayas

La Agencia de Investigación y Calidad de Salud informó que uno de cada cinco beneficiarios de Medicare que estuvo hospitalizado es readmitido antes de los 30 días luego del alta y otro grupo significativo regresa en menos de tres meses.

Eso obedece a que, tal vez, no tuvo a la mano las herramientas necesarias para seguir el tratamiento, no lo comprendió o sencillamente no tenía los medicamentos para mantener la salud.

Contrarrestar esas necesidades, y por ende, disminuir el reingreso, son parte de las razones por las que el plan de salud MMM desarrolló un espacio, dentro de la Institución, en el que hospitalizan pacientes mayores de 65 años y que tienen ese seguro de salud. El área la llaman Unidad Dorada.

Patricia Tapley Sánchez, directora de la Unidad Dorada que hay en el hospital San Lucas, en Ponce, explicó que lo aceptable en el reingreso de un paciente es un 12% de los pacientes, una cifra que varios hospitales de Puerto Rico han logrado obtener con seguimiento al paciente tras el alta.

El médico Juan Velasco Cervilla, director médico de MMM en la región sur, señaló que la readmisión en la Unidad Dorada “está cerca de la meta del 12%, que es la meta que establece Medicare. Hemos trabajado duro. Queremos que los pacientes de nosotros estén entre los mejores atendidos”.

Señaló que siempre van a tener una cantidad de pacientes que debido a su estado de salud necesitan regresar al hospital.

Paciente Francisca Rivera – Foto: Tony Zayas

La Unidad, explicó, trabaja con enfermeros y servicios del hospital, pero MMM tiene personal en el lugar y los médico trabajan independiente y aceptan los pacientes de esta aseguradora.

El paciente Ruperto Gómez Lebrón, vecino de Guayama, confiaba en que el sería de ese gran por ciento que no necesita volver a ser hospitalizado.

El hombre, de 71 años, caminaba por el pasillo del hospital a la espera de que un familiar llegara a buscarlo tras una cirugía en la que le amputaron varios dedos.

González Lebrón se marchaba satisfecho. Resaltó que llevaba consigo los medicamentos necesarios hasta su próxima visita.

También esperaba que un terapista acudiera a su hogar para continuar las terapias. La trabajadora social de la Unidad Dorada, junto a personal de su plan médico, le habían realizado las gestiones por lo que, sentado en su casa, recibiría lo necesario para que su pie recupere.

A pasos de allí, estaba Francisca Rivera, de 89 años y vecina de la comunidad Mogote, en Villalba. Relató que antes de visitar la sala de emergencia y que la hospitalizaran, estuvo en el hospital y firmó unos papeles para que la dieran de alta, pero al llegar al hogar sintió que necesitaba regresar para atención médica.

 

Atención al cuidador

Paciente Hayde Piri Medina – Foto: Tony Zayas

Doña Pachita, como prefiere que la llamen, resaltó que lo más que le agradó al llegar a la habitación fue que la enfermera llegó con sábanas para arreglar la otra cama que hay en el cuarto para que su hija pudiera dormir. Ella es su cuidadora.

“Cuando llegué, que llegué bien agotada, la enfermera me dijo:  ‘esta camita la puedes usar’, para mí fue una alegría enorme”, describió Olga Negrón, hija de doña Pachita. “Las enfermeras han sido muy amables. Las medicinas son a tiempo. Están muy pendientes”, describió.

La Unidad Dorada, explicó Tapley Sánchez, tiene entre sus servicios el proveer especial atención al cuidador del paciente, a quien le tienen diversos servicios y facilidades, incluyendo una sala  de descanso exclusiva para ellos y en la que pueden ver televisión, tomar café, usar computadora y tener un respiro en su labor.

El médico Juan Velasco Cervilla, director médico de MMM en la región sur, dijo que hasta le brindan alimentos a los cuidadores. “Los cuidadores son piezas indispensable en el tratamiento de los pacientes”, subrayó.

La educadora Haydee Piris Medina, de 95 años, catalogó de estupendos los servicios que recibía en su hospitalización, tanto ella como sus cuidadores, hijos y nueras que se alternan en horarios para cuidarla.

 

Servicios integrados

Unidad Dorada – Foto: Tony Zayas.

Explicó que los pacientes pueden utilizar cualquier servicio que ofrece el hospital aunque su habitación esté dentro de la Unidad.

Los que son ingresados a cuidados intensivos, en ocasiones porque salieron de una cirugía y el médico así lo dispuso por determinado tiempo, una vez salen de intensivo van a las habitación de la Unidad Dorada.

“La unidad Dorada es una habitación normal de la Institución. La diferencia es el trato personal”, describió el galeno, quien destacó que incluso, si el paciente necesita visitar a un especialista que está en la torre médica hacen los arreglos y lo llevan a la cita y luego lo regresan a la Unidad.

“Este proyecto es para pacientes Medicare, para buscar un área para beneficio de los pacientes no solo en su cuidado médico, es un cuidado a largo plazo, una transición beneficiosa para el paciente, que se vaya con sus medicamento y que no se estanquen en el tratamiento y tenga que volver a ser admitido”, describió el médico.

“La experiencia ha sido tan grata para los pacientes y familiares, que al irse de alta, expresan que están bien conformes con el trato que se les da en esa Unidad”, resaltó Espinet Pérez.