La salida del Papa León XIV, de suelo español, no fue como lo planificado tras un percance a última hora en el avión que lo pondría de regreso a Roma.
Uno de los motores de la nave, bautizada como P.N (Parque Nacional) Picos de Europa, de la compañía Iberia, no encendió y el Sumo Pontífice tuvo que utilizar el avión del Rey de España para regresar a Roma.
El Papa manejo la situación un tanto jovial y se informa que en la nave se escuchó decir: «Es que el Cielo quiere que siga por aquí».
El Papa y un sequito, con periodistas y otro personal, había abordado la nave cuando uno de los motores tuvo el problema, que también fue detectado y advertido por el Rey de España, Felipe VI.
El Rey había viajado a Tenerife a despedirse del Sumo Pontificie, quien estuvo de visita en el país durante casi una semana.
El Papa, junto a un sequito más reducido, tuvo que bajar de la nave y abordar el avión del Rey de España, quien lo ofreció para que pudieran regresar a Roma mientras él esperaría otra nave que lo regresara de Tenerife a Madrid.
Finalmente, todos llegaron sanos a sus destinos. El percance con aviones en los momentos de abordaje no era la primera vez que ocurría con un Papa. El Papa Juan Pablo II llegó a tener percances de último minuto, en una ocasión hasta con una nevada, se informó.









































