GUAYAMA – “Ese material hay que removerlo de ahí. Yo quiero que lo saquen; según lo trajeron se lo tienen que llevar”, afirmó Violeta Morales en el balcón de su casa.
“Desde que depositaron ese material ahí, yo tengo que dormir con la máquina (de apnea del sueño); incluso, estoy tosiendo todas las noches; y no me siento bien”, dijo.
Doña Violeta es una de las residentes en la comunidad Cimarrona, en Guayama, que se sienten esclavos de la limpieza para poder sacar de sus hogares el material que se posa y que temen acarrea problemas en su salud. Los vecinos aseguran que se trata de cenizas.
El matrimonio de doña Violeta explicó que, a principio de junio, un terreno a la entrada de la comunidad se convirtió en el recipiente de montañas de material que extraen del dragado de la bahía de Guayama, contigua a la empresa AES y que los vecinos afirman que contiene cenizas productos del carbón que utiliza la empresa.
El portavoz del Comité Diálogo Ambiental, Víctor Alvarado Guzmán, afirmó que se trata de material producto de la operación de Applied Energy Services, mejor conocida como AES, que con los años se ha ido depositando en tierras circundantes a la planta y la bahía no es la excepción.
El portavoz de comunicaciones de la empresa AES, Gilberto Guasp, informó que no reaccionarán sobre el particular porque la disposición de material del dragado fue entre el Departamento de Recursos Natrales y Ambientales (DRNA) y el suplidor por lo que son “acciones externas”.
12 municipio con cenizas
“Eso tienen que sacarlo”, afirmó el portavoz de Dialogo Ambiental, una entidad que por años ha luchado contra el depósito de cenizas de carbón en suelo puertorriqueño y quien asegura que la empresa ha esparcido en 12 municipios.
“¿A dónde van a llevar las cenizas?, eso está en manos de ellos (AES)”, dijo el líder ambiental, quien insistió en que nadie se ha hecho cargo de limpiar las cenizas que llevan años depositando en diversas comunidades.
“Aquí hay gente que vive sobre las cenizas y no lo sabe”, denunció Alvarado Guzmán. “Hay estudios que confirman que las cenizas siguen siento toxicas 50 años después”, abundó.
En la década pasada diversas comunidades sureñas se lanzaron a la calle a protestar por el depósito de cenizas en sus vecindarios, así como en un vertedero en Peñuelas.
Señaló que “no es normal” el que en una comunidad pequeña haya 18 pacientes con cáncer, según un estudio que citó y que fue realizado hace unos años. “Esa cifra debe haber aumentado”, comentó.
“La gente de Cimarrona está recibiendo ese polvo todos los días, le ocurre igual que a los de Miramar que reciben las cenizas directamente de la planta”, denunció.
Alvarado Guzmán mostró que el pueblo de Salinas no está ajeno a la situación y llevó a Es Noticia a donde hoy desarrollan un centro comercial y se observa la capa de material que fue depositado en el lugar hace un tiempo.
Explicó que el secretario del DRNA, Waldemar Quiles, recién visitó Cimarrona, pero que se expresó en desconocimiento de la situación.
“El problema es que esa agencia (DRNA) no entiende la magnitud del problema. El Secretario desconoce y comienza a decir una serie de disparates. La comunidad lo que está exigiendo es que ese material lo remuevan y lo saquen de Puerto Rico”, señaló Alvarado Guzmán.
“Lo que hay aquí tienes arsénico, tiene cromo y hay otros elementos, eso es como la huella de la ceniza. Con eso, ya uno puede determinar que esa mezcla es ceniza. Lo que pasa es que Recursos Naturales no ha hecho su propio estudio para determinar si son cenizas”, insistió el líder ambiental.
“Ellos no quieren aceptar que tiene ceniza porque quieren llevarlo a un vertedero. Lo que pasa que en Puerto Rico hay una ley que prohíbe el depósito de ceniza”, dijo.
DRNA no asegura que se trate de cenizas
La directora de Control y Calidad del DRNA, Frances Segarra, informó en una entrevista con la prensa, que no cuenta con una prueba para determinar si el material corresponde a cenizas de carbón porque eso requiere una “prueba especializada”.
Además, sostuvo que el material está clasificado preliminarmente como un desperdicio no peligroso, basándose en las pruebas reglamentarias realizadas para determinar si puede ser dispuesto en un sistema de relleno sanitario.
Alvarado Guzmán señaló que con esa entrevista lo que “quedó claro es que el DRNA no puede afirmar que el material no contiene cenizas de carbón porque, según su argumento, ellos no han realizado la prueba necesaria para determinarlo”.
“La propia funcionaria reconoce que esa prueba especializada, que no dijo cuál es, el DRNA no la ha hecho. Si no la han hecho, tampoco pueden descartar la presencia de cenizas”, señaló Alvarado Guzmán.
Explicó que entregó al DRNA un análisis de laboratorio del material depositado en Cimarrona, el cual concluyó que este contiene una combinación de elementos y metales que revelan que se trata de residuos de la combustión de carbón.
Señaló que en el caso de Cimarrona se trata de sedimento que sacan del dragado de la bahía y que ese material que remueven es filtrado, pero que eso no significa que está libre de contaminantes. “Eso es lo que están echando aquí”, señaló mientras mostraba entre sus manos un puñado del material depositado en la comunidad Cimarrona.
El esposo de doña Violeta, José Ortiz Colón, señaló que el material se dispersa con la brisa y se deposita sobre la vegetación, así como las casas. Lo describió como “una queresa” o capa oscura que se adhiere a hojas, ramas y cualquier lugar donde cae, incluyendo los autos.
“Nuestra comunidad merece respuestas científicas, no suposiciones. Aquí hay un análisis científico que demuestra la presencia de cenizas y la ley prohíbe el depósito de esos polvos contaminantes en Puerto Rico. Ese material debe ser removido y mantenerse fuera de donde viven nuestras familias”, afirmó la residente en Cimarrona, Cathy Rivera, durante una entrevista.
Mientras, Alvarado Guzmán señaló que “el Gobierno de Puerto Rico es socio de AES y nosotros estamos financiando la exportación de las cenizas de carbón”.
El líder ambiental pidió al Gobierno que le exija a AES que saque esas cenizas de Puerto Rico porque eso lo paga el pueblo, con los aumentos en la electricidad.
Indicó que el Gobierno “nos subió el costo de la luz para darle un rescate millonario a esta planta” con la intención de “seguir tratando de salvar esta empresa” sin un plan para sacar esas cenizas de Puerto Rico.
A eso sumó el dragado de la bahía que, según dijo, es con la intención de permitir que entren barcazas más grandes, lo que enlazó con el permitir que la empresa, según la Ley1 de 2025, pueda utilizar carbón hasta el 2032 y no el próximo año como estaba contemplado.











































