“El factor genético es la base, pero el estilo de vida es el que florece la condición”.
Sentirse con sueño tras haber degustado una comida alta en carbohidratos, es un comportamiento que muchos suelen pasar por alto y, sin embargo, pudiese estar relacionado a una señal temprana de la diabetes.
Igualmente, la deposición de grasa abdominal representa otro factor relevante que, de ignorarse, conlleva al desarrollo de una serie de síntomas que incluyen, mucha sed, cansancio extremo y a comer sin control.
Sin embargo, aunque las estadísticas de 2023 proponen que 2 de cada 10 adultos en Puerto Rico tienen diabetes, hay muchas personas que viven con la condición y no lo saben.
Según la endocrinóloga Norma Vergne, “un paciente que se diagnostica con diabetes clínica, que son ciertos números en laboratorios o en pruebas de sangre randomizadas, ya se estima que cinco años antes venía con problemas y desniveles del azúcar”.
“Es algo que es más preocupante porque tenemos mucha población que lo son y no lo saben. Es una condición muy traicionera porque, es una condición que no desencadena síntomas hasta que ya estamos dentro de la condición per se”, alertó.
Para la endocrinóloga, el haber normalizado la diabetes en el país es una situación alarmante pues, “no le hemos dado el ímpetu que merece”.
“Actualmente, cuando diagnostico cáncer de tiroides, es un cambio de vida radical en ese paciente y para su familia. Sin embargo, cuando diagnostico diabetes se empiezan a reír. Es una condición igual de importante que un cáncer y que nos va apagando lentamente”, advirtió.
En tanto, apuntó al estilo de vida como un factor determinante para el desarrollo de la enfermedad.
“El factor genético es la base, pero el estilo de vida es el que florece la condición. Por ejemplo, si un padre tiene diabetes, los hijos tienen un 40% de probabilidad de generarla. Si son ambos padres, esa posibilidad aumenta entre 70% a 80%”, reveló.
En cuanto a las advertencias tempranas, destacó que, “por lo general, cuando los pacientes están empezando a tener desniveles en el control del azúcar, comienzan a tener cansancio luego de comidas”.
“Otro factor es la deposición de grasa abdominal, es un factor principal que nos está dejando saber que algo no anda bien. Es un tejido de grasa enfermo, que inflama, que promueve la resistencia de la insulina”, asintió.
No obstante, un paciente que ignora estas alertas puede desarrollar “un desnivel rampante que desencadena síntomas”.
“Ahí comenzamos a orinar mucho, mucha sed, mucho cansancio, a comer más y es porque el cuerpo está buscando mecanismos de defensa para bajar niveles de azúcar que, a través de la orina los encuentra”, manifestó.
“A la misma vez, desarrolla sed, una azúcar bien elevada en sangre, pero el sistema no entiende que tiene azúcar y le van a dar ganas de comer azúcar. Entonces, el paciente tiene la azúcar alta, pero el cuerpo no la está usando para hacer energía y es una tormenta”, agregó.
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Por Centro Médico Episcopal San Lucas




















































