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Sucursal Banco Popular en Santurce construida para resistir sismo de magnitud 8.5

Por Miguel Díaz Román

redaccion@esnoticiapr.com

 

El único edificio en Puerto Rico diseñado para resistir un terremoto de magnitud 8.5 es la sucursal del Banco Popular ubicado en la avenida de Ponce de León, en la Parada 22, junto al edificio Centro Europa, en las inmediaciones del Centro de Bellas Artes, en Santurce.

El ingeniero José Augusto Del Rosario, experto en daños estructurales catastróficos, participó activamente en la construcción de la sucursal de la Parada 22 en 1985, cuyo costo ascendió a $8.5 millones. Del Rosario era parte de la empresa Bonnet y Del Rosario, que tenían a cargo el diseño y construcción de las estructuras que requiriera el banco.

“Debido al crecimiento de las operaciones bancarias en computadora, el banco necesitaba un centro de “back up” que ofreciera amplia capacidad de almacenaje de información y de respaldo a la red computadorizada, esto debido a la expansión que experimentó el Banco Popular en las últimas tres décadas del pasado siglo”, dijo Del Rosario.

En ese periodo el Banco Popular introdujo los cajeros automáticos y los servicios computadorizados junto con un aumento sustancial de nuevas sucursales.

El ingeniero sostuvo que los directivos del banco deseaban garantizar seguridad a la información computadorizada en caso de que una catástrofe causada por un posible terremoto. Indicó que en aquel momento el banco pagaba por un servicio de “back up “ en los Estados Unidos, que era muy costoso.

“Tomaron la decision de establecer su propio de centro de “back up” y para eso se diseñó la sucursal de la Parada 22. Allí construimos un edificio capaz de resistir un terremoto de magnitud 8.5, que era mucho más de lo que se requería para ese momento”, dijo Del Rosario.

Según el ingeniero, el edificio fue diseñado por un consorcio de ingenieros especialistas en la construcción resistente a terremotos, entre los que se encontraban los doctores en ingenieria Samuel Díaz, Milton Martínez y Bernardo Deschapelles, quienes eran catedráticios en ingeniería de la Universidad de Puerto Rico.

“Además, participó como consultor especial Mete Sousen, quien fue el ingeniero designado por Casa Blanca para dirigir el curso de acción de Estados Unidos en desastres que requieren la más avanzada ingeniería estructural. Yo fui el co diseñador y único constructor”, indicó Del Rosario.

Sostuvo que el edificio consta de una combinación de concreto y acero y en especial posee unas vigas de acero sismo resistente que discurren desde los cimientos hasta la azotea. Desde esa vigas surge otro entramado de varillas que fortalecen la estructura en cada uno de sus ocho pisos.

“El costo fue de $8.5 millones , que es aproximadamente $20 millones en el 2020. Construir al máximo de resistencia representa un 25% más caro. Realmente vale la pena esa inversión a la luz de acontecimientos”, dijo Del Rosario.

Esperemos que nunca ocurra un sismo de magnitud 8.5 para probar la eficacía de esa estructura, que por cierto, finalmente no se usó para albergar el equipo de «back up» de la institución bancaria, por que antes de concluir la construcción ya se había logrado un acuerdo favorable con la empresa que ofrecía ese servicio. Pero la iniciativa ha dejado un legado histórico sobre la capacidad de la ingeniería puertorriqueña.

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