Por Redacción Es Noticia
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San Juan, Puerto Rico — La barcaza Defiant, que encalló frente al Castillo San Felipe del Morro tras soltarse uno de sus cabos de amarre, derramó combustible en el mar, confirmó el secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Waldemar Quiles.
Según detalló el funcionario, la embarcación contiene entre 300 a 500 galones de diésel residual de transporte, además de aproximadamente 500 galones adicionales almacenados en un tanque ubicado en la cubierta (“deck”). Quiles explicó que, debido a las peligrosas condiciones marítimas actuales, las labores para contener el combustible son sumamente limitadas.
“Con las corrientes, muy probablemente el combustible se disipe, pero pudiera quedar alojado en las rocas que forman el revestimiento que protege el Castillo de El Morro. Posteriormente, cuando el mar se normalice, entonces podremos evaluar qué se puede hacer. Ahora mismo es difícil controlar ese combustible”, sostuvo el secretario.
La Guardia Costera lidera los trabajos en la zona y activó su Equipo de Gestión de Incidentes para manejar la respuesta. La agencia federal exhortó a la ciudadanía a mantenerse alejada del área para facilitar las labores de emergencia.
La barcaza, de aproximadamente 265 pies de eslora, era remolcada desde St. Thomas, en las Islas Vírgenes Estadounidenses, hacia el puerto de San Juan cuando ocurrió el incidente. Según fuentes citadas por NotiCentro, la embarcación perdió el control al soltarse uno de los cabos de amarre, quedando a la deriva dentro del canal de navegación hasta impactar la estructura cercana al Morro.
De acuerdo con información preliminar, la nave no estaba bajo la dirección de un Piloto de la Bahía de San Juan al momento del encallamiento, en presunto incumplimiento de los requisitos de pilotaje obligatorio aplicables a este tipo de maniobras. Se indicó que el piloto asignado debía ser Jake Elmstron. La causa exacta del incidente permanece bajo investigación de la Guardia Costera.
Imágenes captadas por ciudadanos muestran la embarcación atrapada entre las rocas, mientras el fuerte oleaje azota la costa norte. Actualmente, se registra un evento de marejadas del norte con olas sostenidas entre 9 y 12 pies y rompientes de hasta 15 pies, lo que ha complicado significativamente las maniobras de remoción.
La gobernadora Jenniffer González visitó el área y reconoció que las condiciones del tiempo han impedido mover la estructura de forma segura. Remolcadores permanecen en la zona a la espera de una ventana de condiciones favorables, aunque se anticipa que el mal tiempo continúe durante la semana.
Mientras tanto, las autoridades mantienen advertencias activas por condiciones marítimas peligrosas en la costa norte, incluyendo sectores como Puerto Nuevo en Vega Baja, así como áreas de Manatí y Aguadilla, donde las fuertes marejadas continúan impactando el litoral.



















































