El Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) denunció que las expresiones de los proponentes del proyecto Esencia durante vistas públicas en el Senado, evidencian un desfase entre lo “evaluado” en la Declaración de Impacto Ambiental y las soluciones que presentó bajo juramento Roberto Ruiz Vargas, representante de Cabo Rojo Land Acquisition.
“Lo que denunciamos es sencillo: Esencia obtuvo una determinación de cumplimiento ambiental y, meses después, sus proponentes continúan planteando alternativas nuevas para resolver una necesidad tan fundamental como el agua. Si la desalinización es ahora la alternativa real para viabilizar el proyecto, sus impactos tienen que ser evaluados como parte del proyecto Esencia”, expresó Myrna Conty, portavoz del Movimiento.
Señaló que durante su deposición ante la Comisión de Innovación, Reforma y Nombramientos, Ruiz Vargas mencionó en varias ocasiones la posibilidad de utilizar desalinización de agua de mar mediante ósmosis inversa como alternativa de abasto para Esencia.
Sin embargo, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto, no contempló la desalinización de agua de mar ni discutió los posibles impactos de esa actividad sobre los ambientes marinos y costeros de Cabo Rojo.
MVC destacó además que Ruiz Vargas había manifestado anteriormente ante la prensa que una planta desalinizadora “no es necesaria”, indicando que habían confirmado múltiples fuentes de agua disponibles.
“Los proponentes tienen que explicar por qué ahora hablan de una alternativa que antes dijeron que no era necesaria y que no fue evaluada en la DIA. Los impactos de un mismo proyecto no pueden fragmentarse para evaluarlos por separado. Si el proyecto ha cambiado de manera significativa, su evaluación ambiental tiene que reflejarlo”, sostuvo Eva Prados, Coordinadora General.
Victoria Ciudadana pidió que los proponentes aclaren si contemplan recurrir eventualmente al sistema de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) si las alternativas actualmente planteadas no resultan suficientes.
“El papel aguanta lo que sea. Antes de que se impacten irreversiblemente estos terrenos, Puerto Rico merece saber de dónde saldrá el agua y cuáles serán los impactos reales de obtenerla. Lo que no puede ocurrir es que, una vez adelantado el proyecto y sin vuelta atrás, se pretenda trasladar a la AAA y al pueblo la responsabilidad de suplir el agua que necesita este megaproyecto privado”, indicó en declaraciones escritas.











































