El portavoz del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en la Cámara de Representantes, Denis Márquez Lebrón, pidió al Negociado de Energía que investigue la quiebra de la empresa New Fortress Energy (NFE) y su impacto en el contrato de Genera.
Márquez Lebrón emplazó al Negociado de Energía a investigar las implicaciones de la quiebra de New Fortress y su impacto sobre las obligaciones contractuales de Genera.
“La continuación del contrato con Genera representa un riesgo para los intereses del pueblo puertorriqueño. La quiebra de New Fortress evidencia que ya no cuenta con la solidez financiera exigida para ser el garantizador de su subsidiaria y tiene serias implicaciones. La importancia de la seguridad financiera del garantizador es esencial para salvaguardar el interés público. El Negociado tiene la responsabilidad de velar por el cumplimiento de las obligaciones que inciden sobre nuestro sistema eléctrico”, expresó Márquez Lebrón.
Informó que la orden le requiere a Genera la presentación de información y documentos dirigidos a evaluar las posibles implicaciones de la reestructuración de NFE sobre aspectos relevantes para la operación del sistema de generación de Puerto Rico.
Además, requirió información para evaluar el cumplimiento con los requisitos de divulgación financiera del contrato como compañía matriz y garantizadora del contrato de Genera con la Autoridad de Energía Eléctrica.
El portavoz del PIP en la Cámara de Representantes informó que el Negociado expresa en su orden que la información requerida permitirá al Negociado evaluar el cumplimiento de la garantía y las consecuencias de la quiebra.
“Es necesario que el Negociado de Energía finalmente inicie esta acción, luego de los constantes reclamos e investigaciones que hemos realizado desde noviembre de 2025 ante la quiebra de New Fortress Energy y las consecuencias que esta representa para nuestro sistema energético. Ante esta realidad, urge que la Cámara de Representantes apruebe la Resolución Conjunta de la Cámara 390 para terminar inmediatamente el contrato con Genera PR y comenzar un proceso ordenado de transición que garantice la continuidad y estabilidad del servicio eléctrico en Puerto Rico”, añadió el portavoz pipiolo.
Ante este escenario, Márquez insistió en la aprobación del Proyecto de la Cámara 797, radicado por la delegación del PIP, para devolver el poder y el control del sistema eléctrico al pueblo de Puerto Rico, con participación ciudadana y un sistema de gobernanza reformado, para que sirva a los intereses del pueblo, no al lucro de las empresas privadas.











































