Ante el aumento en el costo de vida y las dificultades económicas que enfrentan numerosas familias puertorriqueñas, Tomás Alvarado, aspirante al Senado por el Distrito de Guayama, propuso que se impulse una medida para que el pago del bono de Navidad esté exento de descuentos por concepto de contribuciones.
Alvarado sostuvo que esta iniciativa representaría un alivio directo para los trabajadores, particularmente para las familias de clase media y media baja, que dependen de este ingreso adicional para cubrir necesidades básicas, realizar compras navideñas, atender compromisos económicos y comenzar el nuevo año con un poco más de tranquilidad.
“En momentos en que cada dólar cuenta, tenemos que buscar alternativas que verdaderamente representen un alivio para nuestra gente. El bono de Navidad es un ingreso que los trabajadores esperan durante todo el año y lo justo es que puedan recibirlo completo, sin que se les reduzca por descuentos contributivos. Ese dinero debe quedarse en los hogares y ayudar a las familias a enfrentar sus responsabilidades”, expresó Alvarado.
Como ejemplo de cómo una administración responsable de los recursos públicos puede traducirse en beneficios concretos para la ciudadanía, Alvarado destacó la gestión del alcalde de Juana Díaz, Ramón Hernández Torres, quien anunció beneficios navideños para los empleados municipales que incluyen un bono de $2,000 y una tarjeta de $500 para la compra de alimentos en un supermercado local.
El aspirante resaltó que esta iniciativa fue posible gracias a los resultados financieros positivos del municipio, que informó haber cerrado su año fiscal 2025-2026 con un superávit operacional de $641,786 y un superávit acumulado de $6.25 millones.
Alvarado reiteró que su propuesta busca abrir una discusión seria, habiendo tenido conocimiento de que la Representante de la Cámara Popular, Swanny Enit Vargas, propuso en segunda sesión ordinaria 2025 esta medida y aún no ha prosperado, levanta bandera sobre alternativas contributivas que permitan aumentar el ingreso disponible de los trabajadores sin imponerles mayores cargas económicas.
“No podemos normalizar que nuestras familias tengan que escoger entre pagar sus facturas, llenar la nevera o disfrutar de una Navidad digna. Necesitamos iniciativas que pongan el dinero en manos de la gente y que reconozcan el esfuerzo de quienes trabajan todos los días para echar a Puerto Rico hacia adelante”, concluyó.













































