Frank J. Rosado Tapia, de 22 años, fue despedido por sus familiares el pasado lunes, 2 de noviembre, en la Marín Funeral Home de Río Piedras, realizando una de sus pasiones por última vez: jugando billar.
La escena del velatorio no tradicional mostraba el cuerpo de Rosado Tapia recostado de una mesa de billar con bolos esparcidos y simulando sujetar un taco.
Rosado Tapia fue hallado muerto en una celda de la Cárcel de Máxima Seguridad de Ponce, luego de privarse de su vida. El joven cumplía una sentencia de 60 años por violación a la Ley de Armas que se le impuso en enero de este año.
“Su mamá llevaba tiempo que no podía verlo y quería despedirlo de una manera diferente. Y recordarlo como a él le gustaba (jugando billar)”, expresó Damaris Marín, presidenta de la funeraria, en entrevista a Telemundo. Marín también comentó que la familia solictó una investigación al Departamento de Corrección debido a las circunstancias de la muerte de Rosado Tapia.
Los familiares del difunto no quiso brindar expresiones a los medios en el momento de la entrevista.
La funeraria Marín ganó reconocimiento por sus servicios de velatorios no tradicionales en agosto de 2008, cuando por primera vez velaron el cadáver de Ángel Luis «Pedrito» Pantoja Medina de forma erguida. Se le conoce coloquialmente como ”el muerto parao”. Luego de ese evento, se popularizaron los funerales exóticos como un fenómeno sociocultural.
Hasta la fecha, Marín Funeral Home ha realizado unos 12 funerales no tradicionales, incluyendo el de Rosado Tapia.










































