Los propietarios de paradores de la zona oeste hicieron un nuevo llamado al gobierno para que se refuercen la fiscalización y el cumplimiento de las leyes y reglamentos aplicables a los alquileres de viviendas a corto plazo.
Ángel Rodríguez, propietario del parador Boquemar, en Boquerón, Cabo Rojo, sostuvo que es necesario adoptar medidas más rigurosas para evitar que el crecimiento de este tipo de alojamiento afecte a la industria hotelera de la región.
“Sabemos que hay leyes y reglamentos que buscan regular los alquileres a corto plazo. Sin embargo, el problema principal es que no se validan los mismos”, expresó Rodríguez.
El reclamo responde a la preocupación de los empresarios de que el aumento de los alquileres a corto plazo, sin una fiscalización efectiva, genere una competencia desigual frente a las hospederías que deben cumplir con permisos, obligaciones contributivas, requisitos de seguridad y otros reglamentos para operar como negocios de alojamiento turístico.
Rodríguez utilizó como ejemplo la situación de Barcelona, España, donde, según señaló, el crecimiento de los alquileres a corto plazo ha generado preocupaciones entre residentes y comerciantes. Recordó que el gobierno español ha anunciado medidas para restringir el alquiler de apartamentos a turistas con el objetivo de mantener la ciudad habitable para sus residentes.
El empresario aclaró que no se opone al desarrollo de esta modalidad de alojamiento, pero sostuvo que las propiedades utilizadas con fines turísticos deben asumir las mismas responsabilidades que se les exigen a las hospederías.
“Como se le exige a una hospedería, así mismo se le debe exigir a los llamados ‘Airbnb’”, manifestó.
Los paradores insistieron en que cualquier política pública relacionada con los alquileres a corto plazo debe procurar un balance entre el desarrollo de nuevas alternativas de hospedaje, la protección de los residentes y la estabilidad de la industria hotelera en Puerto Rico.









































