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San Lucas inicia proyecto sobre la preeclampsia

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“La preeclampsia es una complicación del embarazo caracterizada por un desorden hipertensivo que puede surgir después de las 20 semanas de gestación”.

La preeclampsia, una condición hipertensiva que afecta entre el 5% y el 8% de los partos en Estados Unidos, representa un grave riesgo tanto para la madre como para el bebé. En Puerto Rico, este problema se agrava debido a la falta de datos concluyentes sobre su impacto en la población local.

Para abordar esta preocupación, se ha implementado un proyecto educativo en la región sur de la isla, auspiciado por la Fundación Intellectus y ejecutado por médicos en residencia de obstetricia y ginecología del Centro Médico Episcopal San Lucas (CMESL).

Este esfuerzo se centra en educar a la población y proporcionar intervenciones directas con pacientes y empleados para combatir la preeclampsia.

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La Dra. Ana Torres, residente de OBGYN involucradas en el proyecto, destaca que, aunque en Puerto Rico no hay datos específicos sobre la incidencia de la preeclampsia, esta condición parece ser más común que en los Estados Unidos. Esto se debe en parte a que las estadísticas disponibles no incluyen a la población hispana, lo que subraya la necesidad de estudios locales. Según Torres:

“La preeclampsia es una complicación del embarazo caracterizada por un desorden hipertensivo que puede surgir después de las 20 semanas de gestación”.

Una de las teorías más aceptadas es que la preeclampsia está relacionada con un mal desarrollo y función de la placenta, lo que provoca problemas de circulación sanguínea y un aumento de la presión arterial en la madre.

Identificar y comprender los factores de riesgo es crucial para la prevención y manejo de la preeclampsia. La hipertensión preexistente, la diabetes, la obesidad y la edad materna avanzada (35 años o más) son factores de riesgo significativos.

Además, la Dra. Karilyn Vega, también residente en obstetricia y ginecología, señala que las mujeres con antecedentes de preeclampsia en embarazos previos, embarazos múltiples, trastornos autoinmunitarios, uso de fertilización in vitro y enfermedades renales o de tiroides tienen un mayor riesgo de desarrollar esta condición.

Los síntomas de la preeclampsia pueden ser variados y no siempre son definitivos para el diagnóstico, pero sirven como señales de advertencia. Estos síntomas incluyen:

  • hinchazón en piernas, cara o manos.
  • dolor de cabeza persistente que no mejora con medicamentos.
  • dolor en el estómago o en el área superior derecha del abdomen.
  • problemas de visión como visión borrosa o puntos negros.

Es crucial que estos síntomas sean evaluados por profesionales médicos para asegurar un diagnóstico y tratamiento oportunos.

La preeclampsia puede variar en severidad, desde leve hasta grave, y puede causar daños significativos a órganos como el sistema nervioso central, los riñones, el hígado y la visión. Torres sostuvo que “los síntomas pueden ser indicadores de la condición, especialmente cuando se observan presiones elevadas de 140/90 mm Hg o más”.

El tratamiento final de la preeclampsia generalmente implica la inducción del parto, ya que la retirada de la placenta del cuerpo de la madre suele llevar a una mejora en las presiones arteriales.

La educación y la concienciación sobre la preeclampsia son esenciales para reducir su incidencia y mejorar los resultados de salud. La residencia de ginecología y obstetricia del CMESL realizó un evento de concienciación sobre la preeclampsia donde orientaron a la comunidad sobre los riesgos, síntomas y tratamientos de la preeclampsia.

El proyecto educativo sobre la preeclampsia en Puerto Rico representa un paso crucial hacia la mejora de la salud materna en la isla. Al proporcionar información y apoyo a las mujeres embarazadas y a los profesionales de la salud, este esfuerzo busca reducir la incidencia de esta condición y mejorar los resultados de salud para las madres y sus bebés.

Por Centro Médico Episcopal San Lucas