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Silencio en la costa sur

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Por Marga Parés Arroyo
redaccion@esnoticiapr.com

 

PONCE – A pesar de su vulnerable desolación, biólogos marinos insisten en que la riqueza del ecosistema persiste en Caja de Muertos, aunque en riesgo, con corales invasores amenazando el desplazamiento de otras especies y alterando el equilibrio marino, mientras los tinglares continúan llegando a desovar en una playa con aparente poca y limitada supervisión.

“Definitivamente la vida marina se ha degradado”, afirmó el doctor Héctor Ruiz Torres.
Según el biólogo marino, los daños estructurales tras los desastres naturales fueron notables y sus restos han quedado en el abandono.

Su riqueza marina podía ser disfrutada por los visitantes en la vereda submarina que informaba –con boyas en la superficie del agua identificando los lugares donde ubicaban placas de cemento con ilustraciones bajo el mar- algunos organismos que podían avistarse en el área, como peces cotorros y erizos, entre otros, indicó.

“Con el tiempo y sin mantenimiento todo se degrada. Lo que quedan son algunos signos y muchos están tapados con algas coralinas, que no se entienden mucho (lo que dicen)”, indicó al comentar que el área de esta vereda es de poca profundidad para el disfrute recreativo, de cinco a 15 pies.

Cuernos de alce y ciervo, ambos en la lista de especies en peligro de extinción, también solían abundar en las aguas que arropan Caja de Muertos, agregó.

“Pero por el blanqueamiento (de los corales) debido al calentamiento global ya no hay muchos, sino que hay más corales blandos”, indicó el director ejecutivo de HJR Reefscaping, compañía dedicada a la preservación de ecosistemas marinos.

No obstante, comentó, un estudio que realizó en el área sobre las praderas de hierbas marinas las encontró en abundancia, lo que atrae a la reserva especies como tortugas y carruchos. “Sus aguas son bastante claras y cristalinas y se puede ver (con claridad)”, dijo al comentar que además de corales también observaron arrecifes.

Durante otro proyecto, comentó, también observaron poblaciones de tiburones bastante saludables, en etapas juveniles. Además, identificaron especies pequeñas de mero cherna. “Sus playas son espectaculares, con arenas blancas y suavecitas. Lo difícil es llegar, pero todavía va mucha gente a bucear”, indicó.’

El doctor Edwin Hernández, científico senior de la Sociedad Ambiente Marino, informó que la diversidad marina de Caja de Muertos es representativa de la observada en el noreste del Caribe, con gran variedad de corales y peces.

El biólogo marino advirtió que la ausencia de un manejo continuo y presencial del DRNA es peligrosa pues no permite identificar la pesca ilegal en zonas donde está prohibido. Además, advirtió, pone en riesgo la vida marina por el potencial uso inapropiado de visitantes en embarcaciones privadas que anclen sobre hierbas marinas o corales. Por falta de conocimiento y vigilancia, indicó, el uso recreacional puede ser peligroso.

El desplazamiento, sin control, de corales invasivos también es un componente crítico que hace necesario el manejo e intervención temprana del DRNA, enfatizó.

“El problema es que, cuando se expande, puede monopolizar el fondo y excluir otras especies de corales. También puede impedir la colonización de otros organismos. Eso amerita intervenciones de manejo para que puedan establecer protocolos y minimizar la invasión de la especie”, dijo.

En octubre pasado se informó que el DRNA estaba analizando la distribución del octocoral invasor en Caja de Muertos.

Mientras, Hernández informó que los arrecifes son criaderos naturales de vida marina y que la fauna en esta reserva es de sobre 200 especies de peces, como meros, barracudas y colirrubias, entre otros, como tiburones en etapas de crianza. También advirtió las abundantes hierbas marinas. “Hay zonas allí donde no se puede pescar o con harpón”, puntualizó.

Insistió en el riesgo a la seguridad de visitantes que entren a la reserva para explorarla y se expongan a un accidente, con las dificultades de comunicación y transportación hasta Ponce. También advirtió el potencial de contaminación por el uso de visitantes sin supervisión, además de la acumulación de basura flotante que llega al área.

“No sé si haya algún manejo periódico de esa playa, pero la presencia del DRNA es importante para su conservación. También en asuntos de seguridad nacional general para los visitantes y el país. Sería meritorio un destacamento (de vigilantes) que por lo menos vayan a diario”, sostuvo.

“Es el lugar más espectacular de playa en toda esa región sur y hay que cuidarla”, concluyó al hacer un llamado a un plan adecuado de trabajo para su manejo y conservación.