Por Redacción Es Noticia
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Las tensiones continúan en aumento en Minneapolis, donde manifestantes que denuncian las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y el uso de la fuerza por parte de agentes federales se han enfrentado a las autoridades, mientras el gobernador de Minnesota, Tim Walz, ordenó mantener a la Guardia Nacional estatal en estado de alerta ante una posible escalada de violencia.
De acuerdo con informes citados por medios norteamericanos, el Pentágono instruyó a unos 1,500 soldados en servicio activo a prepararse para un posible despliegue en Minnesota, en caso de que la situación se deteriore. No obstante, las autoridades estatales aclararon que, hasta el momento, la Guardia Nacional no ha sido desplegada en las calles.
Durante la jornada del sábado, multitudes de manifestantes, pese a las temperaturas bajo cero, se congregaron en el centro de Minneapolis y frente al Edificio Federal Bishop Henry Whipple, donde se produjeron momentos de tensión entre manifestantes y agentes antidisturbios. Las autoridades implementaron medidas adicionales de seguridad, incluyendo el cierre de calles y el refuerzo de vigilancia en hoteles del área.
Aunque las protestas transcurrieron mayormente de forma pacífica, uno de los medios reportó la detención de varios manifestantes cerca del edificio federal, sin que se informaran de inmediato las razones de los arrestos. Funcionarios del Departamento del Sheriff del Condado de Hennepin indicaron que no realizaron arrestos y que su intervención se limitó a controlar el tránsito.
Más temprano, un pequeño grupo que apoyaba al ICE realizó una manifestación cerca del Ayuntamiento de Minneapolis, pero fue superado en número por contramanifestantes y se dispersó sin incidentes tras una orden policial, según informaron medios locales.
Las manifestaciones se intensificaron tras la muerte de Renee Good, de 37 años y madre de tres hijos, quien fue abatida por un agente del ICE hace más de una semana. El hecho ha provocado protestas en distintos puntos del país y ha reavivado el debate sobre las políticas migratorias del Gobierno federal y el uso de tácticas enérgicas durante operativos de inmigración.
En medio de la controversia, una jueza federal emitió el viernes una orden preliminar que limita las acciones de los agentes federales en Minnesota, prohibiéndoles utilizar ciertas medidas de control de multitudes contra manifestantes pacíficos y realizar arrestos sin una sospecha razonable. La orden se aplica únicamente a la actual operación federal en el estado.
Mientras tanto, fuentes citadas por medios televisivos indicaron que el Departamento de Justicia investiga al gobernador Tim Walz y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, por presunta obstrucción a la justicia federal, una situación que ambos líderes han rechazado, acusando al Gobierno de intentar intimidar a opositores políticos.
Las autoridades estatales han reiterado el llamado a mantener las manifestaciones de forma pacífica. “Manténganse seguros y pacíficos”, expresó Walz en un mensaje publicado en redes sociales, al tiempo que la Guardia Nacional aseguró estar preparada para brindar apoyo logístico y de control de tránsito si fuese necesario.
Se espera que las protestas continúen en los próximos días, mientras persiste el clima de tensión entre activistas, autoridades locales y el Gobierno federal.

















































