Por Redacción Es Noticia
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El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que influye en la comunicación social, la flexibilidad conductual y el procesamiento sensorial.
Comprender de manera adecuada es fundamental para reducir interpretaciones erróneas, evitar intervenciones inadecuadas y promover entornos educativos más sensibles a las necesidades de cada estudiante.
“El autismo es una condición del neurodesarrollo que surge cuando ocurre algo durante el proceso de desarrollo típico del cerebro. No hay una respuesta específica para su causa/origen, ya que puede ser un componente genético que, al estar expuesto a detonantes ambientales, provoca la manifestación de conductas autistas”, explicó la doctora Jennifer Del Valle, fundadora de la organización Alternativas para el Autismo.
Del Valle señaló que las personas dentro del espectro pueden experimentar dificultades en la interacción social, particularmente en la interpretación de gestos, tonos de voz y dinámicas conversacionales. A su vez, añadió que la exposición a cambios inesperados o ambientes con alta estimulación sensorial como luces brillantes, ruidos, ciertas texturas o exigencias académicas simultáneas puede provocar una respuesta de sobrecarga en el sistema nervioso.
“Comprender el funcionamiento del cerebro en las personas dentro del espectro nos permite cambiar la forma en que acompañamos y educamos. Estas diferencias no responden a una falta de interés social, sino a una manera distinta de procesar la información, por ello, muchas conductas suelen ser malinterpretadas cuando se desconoce el origen de esa respuesta”, sostuvo la Psicóloga Clínica especializada en autismo.
“Cuando maestros, familiares y compañeros entienden lo que ocurre a nivel neurológico, pueden intervenir con calma y empatía, evitando situaciones que escalen innecesariamente”, indicó Del Valle.
























































