Por Redacción Es Noticia
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San Juan, Puerto Rico — Las largas filas de pasajeros en el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín continúan registrándose, y se anticipa que los tiempos de espera podrían empeorar si no se resuelve el tranque presupuestario federal que mantiene sin paga a empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
Así lo advirtió Jorge Hernández, presidente de Aerostar Puerto Rico, quien indicó que la situación coincide con la cercanía de la Semana Santa, una de las temporadas de mayor tráfico aéreo en la Isla.
“Estamos preparándonos aún más para la Semana Santa, un proceso en el que hay mucho tráfico local de personas que viajan en esa semana. Así que estamos también creando y aumentando nuestros planes de contingencia”, explicó Hernández, al anticipar un aumento significativo en el flujo de pasajeros durante los próximos días.
Ante la falta de personal en la TSA, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) comenzaron a integrarse ayer en labores dentro del aeropuerto de San Juan, así como en otras terminales aéreas en Estados Unidos, por orden del presidente Donald Trump.
Según Aerostar, el ICE y la TSA están coordinando funciones en los puntos de cotejo. No obstante, Hernández señaló que, al momento, los agentes de ICE se encuentran realizando tareas de monitoreo y vigilancia en distintas áreas del aeropuerto.
“Hoy tenemos ya personal del ICE que están haciendo básicamente funciones de monitoreo y vigilancia en las diferentes partes del aeropuerto. No los hemos visto en otras funciones”, sostuvo.
La presencia de ICE ha generado preocupación entre sectores de la comunidad migrante en Puerto Rico. José Rodríguez, presidente del Comité Dominicano de Derechos Humanos en la Isla, expresó que existe temor entre los migrantes ante este despliegue.
Rodríguez recomendó que, de no ser necesario, las personas eviten viajar, al tiempo que cuestionó si los agentes cuentan con la preparación adecuada para interactuar con el público en un entorno como el aeropuerto.
Este escenario ocurre en medio del cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos, situación que ha impactado el funcionamiento de varias agencias y ha dejado a miles de empleados sin recibir salario, complicando aún más la operación en aeropuertos y otros servicios esenciales.
























































