Con el inicio de la temporada de verano, el alcalde de Arecibo, Carlos R. Ramírez Irizarry, invitó a residentes y visitantes a fomentar el turismo interno y disfrutar de los múltiples atractivos naturales, históricos y culturales que ofrece el municipio.
“El verano es una excelente oportunidad para descubrir las riquezas que tenemos en Arecibo. Contamos con una gran variedad de monumentos, espacios históricos y bellezas naturales accesibles para toda la familia y sin costo para los visitantes”, expresó el alcalde.
Entre los lugares destacados figura la histórica Casa Ulanga, una estructura construida en 1854 ubicada en el centro urbano. A lo largo de su historia, el edificio ha servido como residencia, banco, tienda, alcaldía, hospital, tribunal y cárcel, hasta convertirse en la actualidad en un importante centro cultural donde se realizan diversas actividades artísticas y comunitarias.
Ramírez Irizarry también resaltó la importancia ambiental del Bosque Estatal de Río Abajo, compartido entre Arecibo y Utuado, donde se desarrolla uno de los principales programas de recuperación y liberación de la cotorra puertorriqueña, conocida científicamente como Amazona vittata.
“Arecibo tiene la particularidad de ser santuario de la auténtica cotorra puertorriqueña, una especie que estuvo en peligro crítico de extinción y cuya población continúa en recuperación gracias a los esfuerzos de conservación”, señaló.
Otro de los espacios recomendados es el Bosque Estatal de Cambalache, que cuenta con más de 1,600 cuerdas de terreno kárstico y es uno de los destinos preferidos para la práctica del ciclismo de montaña, senderismo y actividades al aire libre.
Asimismo, el alcalde destacó el valor ecológico del Caño Tiburones, considerado el humedal de agua dulce más extenso de Puerto Rico y un importante refugio para numerosas especies de aves migratorias.
Como parte de la oferta turística local, mencionó además el hospedaje municipal Caño Tiburones Guest House, ubicado en el centro urbano de la ciudad.
Entre los atractivos históricos sobresale el Faro de Punta Los Morrillos, inaugurado en 1898 y reconocido como el último faro construido por el gobierno español en Puerto Rico antes de la Guerra Hispanoamericana.
El ejecutivo municipal recordó además la relevancia histórica de Arecibo durante la época del Ferrocarril de Circunvalación de Puerto Rico, cuando la estación local era un punto de parada popular para viajeros que llegaban atraídos por el café y las tradicionales empanadillas de la región.
“Los esperamos en Arecibo, ciudad de puertas abiertas para todos los visitantes”, concluyó Ramírez Irizarry, al exhortar al público a mantenerse informado sobre las actividades y eventos municipales a través de las plataformas oficiales del municipio.











































