PONCE – El Departamento de Educación se encamina a comenzar un nuevo año escolar con ajustes tanto en lo académico como en lo operacional y bajo la lupa federal de la Junta de Control Fiscal (JCF) que ha expresado no estar del todo complacida con el control de los fondos.
El secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, dijo estar sorprendido con la suspicacia que ha expresado la Junta de Control Fiscal porque, según explicó, las decisiones de Educación han estado dirigidas a seguir las instrucciones de ese organismo federal.
“A mi me sorprende muchísimo que levante suspicacia. Tenemos una JCF que lleva muchos años en Puerto Rico. Ellos han levantado bandera sobre el uso de fondos no ordinarios para asuntos ordinarios como fue el caso de fondos de emergencia. Tengo que decir que esto fue un pedido de la Junta, en su momento, y pidieron que se certificara en que se utilizaron esos fondos”, indicó.
“Lo que ha sido la inversión en el estudiante, que se ha tenido por años, sin duda alguna ha ido en aumento, pero igualmente ha ido en aumento iniciativas de la propia Junta”, dijo.
Explicó que si se gasta más dinero con menos matrícula obedece a situaciones que estaban desatendidas y que la JCF le impuso atender, como el caso de Educación Especial y de situaciones de emergencias.
“Hay que profundizar en lo que ha sido los números. Estoy consciente en que todavía no estamos invirtiendo en lo que la población necesita como servicio educativo”, dijo en entrevista con Es Noticia, durante una visita que recién hizo a Ponce.
Señaló que en esa agencia “no hay un tema de recursos (fondos) que quedará a discreción del Secretario. Los números están ahí. Hay que profundizar un poco más en el tema más allá de decir que se está invirtiendo en educación”.
Nuevo año: Grandes retos
¿Cómo se están preparando las escuelas para situaciones como la que ocurrió recientemente con el servicio del agua potable? “Sin duda alguna, es un reto grande la falta de servicio básico para la operación de las escuelas. Sí hemos estado mirando los protocolos y sobre todo en las áreas más afectadas y buscando planes alternos”, respondió.
¿Se ha pensado en que las escuelas se puedan alimentar de placas solares, de que pueda utilizar agua de lluvia para muchísimas cosas? “Las llamadas escuelas ecológicas, que tenemos unas cuantas a nivel isla, utilizan el sistema del agua para uso sanitario, su finca o sus plantas, es un tema que está ahí. Igual el de las placas solares. Tenemos sobre 100 escuelas con placas solares, aunque su funcionamiento es mínimo”.
Explicó que el tema de placas solares sí lo han tomado en consideración y que sería honeroso colocarlas en todas las escuelas, pero que un centenar de ellas sí las tienen, aunque se trata de un sistema que “requiere inversión”.
Destacó que hay escuelas ecológicas que reutilizan agua, como la de lluvia, pero que ese programa no lo tienen todas. La cantidad de las llamadas escuelas ecológicas es ínfima.
“Tiene un costo sumamente alto para el sistema, el cual el Departamento, con los recursos que tiene, no lo puede soportar”, dijo.
Sobre el tema del aprovechamiento de los estudiantes se le preguntó si había regiones educativas con menos aprovechamiento académico que otra.
“Las tenemos siempre, la zona metropolitana ha sido la de más reto. Tenemos que reconocer que la región de Ponce, a pesar del terremoto, se ha mantenido el aprovechamiento académico… Si tenemos retos en otras regiones, principalmente lo que es San Juan, pero en los últimos años todas las regiones han estado en crecimiento en todos los indicadores de aprovechamiento académico”, aseguró.
Aguardan por reconstrucción
Ramos Parés recién visitó la escuela intermedia Jardines de Ponce, en el sector Gleenview, en esta Ciudad, como parte de los inicios de los trabajos para mejoras de las escuelas afectadas por los terremotos.
Las labores en los planteles que serán impactados con estas mejoras incluyen la reparación de daños estructurales y la ejecución de un programa de reforzamiento sísmico para aumentar la resiliencia de las instalaciones y garantizar espacios más seguros para estudiantes, maestros y personal escolar.
La inversión total en este plantel asciende a $ 964,979 sufragados mediante el Programa de Asistencia Pública de FEMA, bajo la declaración de desastre por terremotos.
Los trabajos estarán a cargo de DFM Contractors LLC y tendrán una duración estimada de 242 días, equivalente a aproximadamente ocho meses entre todas las fases del proyecto.
Ramos Parés reconoció que quedan planteles afectados por los terremotos y que no han vuelto a utilizar, pero cuya matrícula está reubicada en otra escuela o módulos escolares. Esa situación ocurre en pueblos como Guánica, Guayanilla y Yauco.
Explicó que hubo trabajos que habían adelantado, como el de corregir el problema de columnas cortas, pero ahora son reparaciones y labores para mejorar la sismo resistencia de los planteles.
El proyecto de la Escuela Intermedia Jardines de Ponce incluye: reparación estructural de tres edificios académicos; incorporación de nuevos elementos de reforzamiento sísmico; mejoras a las cimentaciones y trabajos de reconstrucción
Satisfecho con su trabajo
¿Está satisfecho con el trabajo que ha hecho en el Departamento de Educación?
“Mucha gente cree en los planes estratégicos que hemos estado implementando. Recientemente reseñamos un nuevo plan estratégico atado a un plan financiero. Sí, tiene que haber responsabilidad y rendición de cuentas de lo que estamos haciendo, pero lo que se está haciendo en cada una de las escuelas por parte de los directores y personal de apoyo, está rindiendo frutos. Y no lo digo yo, lo dicen los números, lo dicen los datos y todos los que vienen a mirar lo que está pasando”.









































