Página Principal PORTADA Presión climática mundial: incendios masivos, calor récord y desastres sacuden el planeta...

Presión climática mundial: incendios masivos, calor récord y desastres sacuden el planeta en 2026

11
0

El 2026 se perfila como uno de los años más extremos en la historia reciente por la intensidad y frecuencia de fenómenos climáticos que afectan simultáneamente a distintos continentes. Incendios forestales, olas de calor sin precedentes, inundaciones, tornados y tormentas severas han provocado miles de evacuaciones, cientos de víctimas fatales y daños millonarios, mientras organismos científicos y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierten que el planeta se acerca rápidamente a un escenario de calentamiento sin precedentes.

De acuerdo con investigadores del World Weather Attribution (WWA), durante los primeros meses del año se han quemado más de 150 millones de hectáreas a nivel mundial, un aumento de aproximadamente un 50 % respecto al promedio reciente y el doble de la superficie afectada durante el mismo periodo de 2024. Los científicos atribuyen este incremento a la combinación del cambio climático y la transición hacia condiciones favorables para el desarrollo del fenómeno de El Niño. Además, advierten que el humo generado por estos incendios representa un grave problema de salud pública al contener partículas altamente contaminantes.

Publicidad

Los investigadores también señalan que 2026 podría convertirse en el segundo año más cálido registrado o incluso establecer un nuevo récord, impulsado por temperaturas oceánicas que alcanzan niveles nunca antes observados y por una reducción histórica del hielo marino en el hemisferio norte.

Europa enfrenta una crisis sin precedentes por el calor extremo

Uno de los focos más preocupantes se encuentra en Europa, donde una intensa ola de calor ha provocado incendios forestales, daños en la infraestructura de transporte y severas interrupciones en los servicios públicos.

En el sur de Francia, incendios forestales consumieron más de 2,500 hectáreas y obligaron a evacuar a cientos de personas en medio de una prolongada sequía.

España vive una situación especialmente crítica. En regiones como Logroño se han reportado temperaturas superiores a los 118 grados Fahrenheit (47.8 °C), mientras que en Zaragoza los termómetros permanecían cerca de los 100 grados Fahrenheit (37.8 °C) incluso durante la madrugada.

Las altas temperaturas provocaron largas filas en comercios para adquirir ventiladores y equipos de enfriamiento. Diversos medios reportaron altercados, peleas e incluso robos relacionados con la desesperada búsqueda de estos productos.

La organización Resist.es advirtió que el colapso de carreteras, vías férreas y centrales eléctricas «no es una anomalía del verano, sino el reflejo de una crisis climática que ya está rompiendo infraestructuras diseñadas para otro clima».

Durante la ola de calor:

  • Se deformaron vías ferroviarias en Reino Unido, Francia, Bélgica y Austria.
  • Se cancelaron decenas de trenes diarios.
  • Varias carreteras sufrieron deformaciones y derretimiento del asfalto.
  • Tranvías quedaron paralizados en ciudades alemanas como Leipzig y Núremberg.
  • Francia redujo la operación de varias centrales nucleares debido a que la temperatura del agua de los ríos ya no permitía una refrigeración segura de los reactores.
  • Hungría también tuvo que reducir parcialmente la generación de su planta nuclear de Paks.

Expertos de la Comisión Económica para Europa de la ONU y de la Agencia Europea de Medio Ambiente sostienen que gran parte de la infraestructura europea fue diseñada para condiciones climáticas del siglo pasado y actualmente no está preparada para soportar eventos extremos cada vez más frecuentes.

Tornados e inundaciones golpean Asia

En China, un poderoso tornado EF2 azotó la provincia central de Hubei con vientos cercanos a los 260 kilómetros por hora.

El fenómeno dejó al menos 11 personas fallecidas, más de 330 heridas y miles de viviendas dañadas.

Uno de los episodios más impactantes ocurrió en la ciudad de Huanggang, donde un hombre de 30 años fue literalmente succionado desde su apartamento ubicado en un piso 12 y trasladado junto con parte del mobiliario por la fuerza del viento. El sobreviviente permanece hospitalizado en estado crítico.

Las autoridades informaron además que:

  • Más de 4,855 viviendas resultaron dañadas.
  • Más de 3,000 rescatistas participaron en las labores de emergencia.
  • Camiones de gran tamaño fueron desplazados hasta 30 metros por la fuerza del tornado.

Los meteorólogos atribuyen estos eventos a la interacción entre los remanentes del tifón Maysak y la temporada de lluvias del verano.

Al mismo tiempo, el tifón provocó graves inundaciones en la región de Guangxi, donde murieron cuatro personas y cientos permanecían pendientes de evacuación. Las lluvias rompieron récords históricos de precipitación en varias localidades.

Chile enfrenta lluvias históricas

Mientras tanto, Chile experimentó uno de los sistemas frontales más intensos registrados en décadas.

Las lluvias afectaron diez regiones del país y dejaron:

  • 13 personas fallecidas.
  • Cuatro desaparecidos.
  • Más de 3,500 damnificados.
  • Al menos 61,000 personas completamente aisladas.

Las precipitaciones comenzaron el 14 de julio y provocaron desbordamiento de ríos, aluviones, inundaciones urbanas y cortes generalizados de electricidad y agua potable.

Las regiones más afectadas fueron Coquimbo, Atacama y Tierra Amarilla.

Las autoridades informaron además que:

  • Más de 176,000 clientes permanecían sin servicio eléctrico.
  • Más de 20,000 personas continuaban sin agua potable.
  • Se distribuyeron más de 183 toneladas de ayuda humanitaria mediante vuelos de la Fuerza Aérea de Chile.

América enfrenta incendios e inundaciones

En América también se reportan condiciones extremas.

Grandes incendios forestales afectan simultáneamente regiones de Estados Unidos, Canadá, Patagonia, Chile y diversos sectores de la Amazonía.

Según World Weather Attribution, durante 2026 África ya supera los 85 millones de hectáreas quemadas, mientras Asia registra más de 44 millones de hectáreas afectadas por incendios forestales.

Los investigadores advierten que si El Niño se fortalece durante los próximos meses, aumentará significativamente el riesgo de sequías extremas, incendios de gran magnitud y olas de calor en Australia, Canadá, Estados Unidos y la Amazonía.

La ONU advierte sobre una década de calor extremo

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia especializada de la ONU, publicó su actualización climática para el periodo 2026-2035, considerada la más preocupante hasta la fecha.

El informe concluye que:

  • Existe un 91 % de probabilidad de que al menos un año entre 2026 y 2030 supere temporalmente el límite de 1.5 °C establecido por el Acuerdo de París.
  • Hay un 86 % de probabilidades de establecer un nuevo récord anual de temperatura mundial.
  • La temperatura media global entre 2026 y 2030 podría situarse entre 1.3 y 1.9 °C por encima de los niveles preindustriales.

Los modelos climáticos también proyectan un calentamiento acelerado en el Ártico, mayores lluvias en el norte de Europa y Siberia, y condiciones más secas en la Amazonía, incrementando el riesgo de incendios forestales y estrés hídrico.

Impacto sobre la salud

Los científicos advierten que los efectos del cambio climático no se limitan a los daños materiales.

El humo de los incendios forestales contiene partículas hasta diez veces más nocivas que las emisiones del tráfico vehicular, aumentando significativamente las enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Además, estudios citados por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) estiman que la exposición al humo de incendios provoca alrededor de 339,000 muertes al año en el mundo.

Asimismo, expertos señalan que las olas de calor causan aproximadamente 546,000 muertes anuales relacionadas con altas temperaturas, una cifra que podría aumentar conforme el planeta continúa calentándose.

Los organismos internacionales coinciden en que estos eventos representan una advertencia sobre la creciente vulnerabilidad de la infraestructura, los sistemas de salud y las comunidades frente a un clima cada vez más extremo, al tiempo que reiteran que aún existe margen para reducir los riesgos mediante la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero y la implementación de medidas de adaptación.

DEJAR UNA RESPUESTA

¡Por favor, introduce tu comentario!
Favor entrar su nombre