La Cámara de Representantes tiene ante su consideración el Proyecto de la Cámara 1239 que busca incorporar el concepto de ‘obra guiada accesible’ con el que busca impulsar que personas con necesidades especiales puedan desarrollar obras de artesanía.
La medida reconoce el que esta población, ya sea con impedimentos físicos, sensoriales, intelectuales o neurodivergentes, puedan tener apoyos técnicos, adaptaciones razonables y otros medios de asistencia en los procesos de creación artesanal.
“Esta es una medida que le hace justicia a un importante sector de nuestra población. Mediante esta legislación se reconoce expresamente el derecho de las personas con diversidad funcional a participar en igualdad de condiciones dentro del sector artesanal y la naturaleza confidencial de la información médica presentada en apoyo de la solicitud de licencia de artesano”, sustantivo el representante Fernando Sanabria.
La pieza legislativa tiene de inspiración a la joven Shalymar Huertas de León, quien, diagnosticada con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) ha roto estereotipos demostrando que es posible desarrollar plenamente el talento artístico dentro de un marco de inclusión.
Esta adolescente asiste a la escuela de Bellas Artes de Guayama Leopoldo Sanabria, donde ha tomado cursos de modelaje, baile, piano y pintura, y actualmente continúa su formación en los cursos de piano, dibujo y pintura.
“Shalymar ha cultivado una marcada inclinación hacia las artes, particularmente en la pintura, disciplina en la que ha encontrado un espacio de expresión, sosiego y desarrollo personal. Mediante el uso de guías visuales, patrones y asistencia dirigida, logra plasmar en el lienzo composiciones con atención al detalle, manejo de color y coherencia estética, evidenciando que el uso de apoyos no limita la creatividad, sino que la viabiliza”, expreso el Representante por el Distrito #30, el cual comprende los municipios de Arroyo, Guayama, Salinas y Santa Isabel.
El TEA se describe como una serie de condiciones neurológicas y de desarrollo que impactan la forma en que la persona se comporta, incluyendo dificultad en la interacción social y la comunicación, entre otros.
De acuerdo a datos del Departamento de Salud (circa 2024), existe una prevalencia de un 4.7% en los niños de 4 años (1 de cada 21) y en niños hasta los ocho años es de un 2.6% (1 de cada 38).
“Casos como el de Shalymar demuestran que la definición de artesanía debe evolucionar para reconocer procesos creativos diversos, donde la dirección artística individual permanece como elemento esencial, aun cuando la ejecución incluya apoyos razonables. Su ejemplo pone de manifiesto que la creatividad, la autenticidad y el valor cultural de una obra no dependen exclusivamente de la independencia absoluta en su ejecución, sino de la intención, la visión y la expresión del creador”, añadió el legislador.
La medida enmienda los Artículos 3 y 4 de la Ley 166-1995, mejor conocida como la ‘Ley del Programa de Desarrollo Artesanal’ para implementar las nuevas disposiciones.
Para el año 2024 el Negociado del Censo de los Estados Unidos colocó en 788,610 la cantidad de personas con impedimentos en Puerto Rico. Esta cifra representa el 24.3% del total de los habitantes de la Isla.








































