Columna:
Por Dr. Luis Manuel Baquero Rosas
Economista
En tiempos de austeridad financiera de los municipios de Puerto Rico, que se enfrentan a deducciones millonarias en sus presupuestos anuales, debemos analizar si los gastos en actividades como fiestas patronales y festivales están siguiendo un plan de austeridad que permita una sana administración de los recursos limitados de los ayuntamientos en Puerto Rico.
Según una consulta a los registros de contratos de la Oficina del Contralor de Puerto Rico, los municipios con alcaldes novatos como Ponce, Arecibo y Mayagüez han invertido sumas considerables de sus recursos en actividades denominadas contratos para servicios de promotores de espectáculos públicos.
Según la información publicada en el portal digital, el Municipio de Ponce ha invertido la friolera de $698,500 en la celebración del Carnaval 2026; también autorizó otros $950,000 en las fiestas patronales del 2025.
A finales del año se autorizó otro contrato por $500,000 para la promoción de espectáculos en el municipio sureño. Para la toma de posesión se invirtieron $485,000 en servicios artísticos y otros $998,000 en servicios de promotores y coordinación de actividades culturales.
Cantidades significativamente mayores a los $358,000 invertidos en el Carnaval 2024 y a los $373,000 invertidos en las fiestas patronales de ese mismo año.
Mientras, la evidencia disponible en el portal de la Oficina del Contralor ha evidenciado que el Municipio de Mayagüez ha otorgado contratos por las sumas de $945,000 para organizar las fiestas patronales del año 2025, en este año 2026 la cantidad se redujo a tan sólo $765,000 para la celebración de las fiestas patronales y $498,000 para los eventos de encendido de la Navidad 2025-26.
Un año antes, había invertido $350,000 en las festividades navideñas. Dos años antes se gastaron $800,000 en la coordinación de las fiestas patronales y $325,000 en las actividades de encendido navideño de la Plaza Almirante Cristóbal Colón.
En contraste con estas sumas con impactos significativos en el presupuesto municipal, el ayuntamiento de la ciudad capital, San Juan, invirtió $681,000 en sus fiestas patronales del año 2025.
Otros municipios, como Manatí, invirtieron $395,000 en sus fiestas patronales y el municipio de Guaynabo gastó $361,000 en la realización de su carnaval Mabó 2025 y $305,000 en la decoración navideña del municipio.
Un municipio que fue muy conservador en sus gastos de fiestas patronales en el 2025 fue Arecibo que invirtió aproximadamente $310,000, un 33% de las cantidades invertidas por los ayuntamientos de Mayagüez y Ponce.
Otro municipio que fue conservador fue Aguadilla, que invirtió $373,000 en las fiestas patronales del 2025. Para las fiestas de 2024, el municipio de Cayey invirtió $318,000 en el montaje de las fiestas patronales y de los espectáculos artísticos. Mientras que Bayamón, uno de los municipios de mayor poder económico y ejemplo de sana administración invirtió $498,000 en organizar el Primer Festival de Chuito el de Bayamón en el 2024.
En tiempos de incrementos en la inflación, en los que los empleados municipales suspiran de esperanza por aumentos salariales justos que les permitan mejorar sus condiciones de vida, es evidente que el gasto municipal en eventos de fiestas patronales no sigue un patrón de administración que reconozca la precaria situación presupuestaria que enfrentan los gobiernos estatal y municipal de Puerto Rico.
Es claro que los municipios con presupuestos más grandes de la zona metropolitana han sido más conservadores en el gasto en fiestas patronales y festivales.
Las razones y decisiones de estos alcaldes veteranos sobre este tipo de gasto pueden ser una oportunidad de aprendizaje de alcaldes novatos que posiblemente dentro de su fervor de novatos en el ayuntamiento ven como justificable la inversión millonaria de sus presupuestos en este tipo de actividad.





















































