La Fiscalía Federal dio a conocer este martes detalles del alegado plan ejecutado por miembros de la organización criminal La Familia Nunca Muere (LFNM) para vengar el asesinato de uno de sus líderes, una retaliación que terminó con la tortura y asesinato de cinco personas cuyos cuerpos fueron abandonados desnudos en distintas escenas entre San Juan y Carolina.
Según el pliego acusatorio presentado por las autoridades federales, unas 14 personas habrían participado directamente en los hechos ocurridos entre el 6 y 7 de octubre de 2025.
El móvil de la masacre habría sido la muerte de Héctor Alcántara Domínguez, conocido como “Mariachi”, identificado como uno de los líderes de LFNM. Alcántara Domínguez fue apuñalado el 6 de octubre y posteriormente murió tras ser transportado al CDT José S. Belaval, en Barrio Obrero.
De acuerdo con las autoridades, LFNM está integrada por miembros de las gangas Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cantera (Las FARC), Cantera Nueva Generación (CNG) y otros grupos criminales con presencia en San Juan, Bayamón, Carolina, Comerío y Trujillo Alto.
El jefe de la Fiscalía Federal, W. Stephen Muldrow, indicó que el pliego acusa a 23 personas por múltiples asesinatos y delitos relacionados al tráfico de drogas, incluyendo heroína, cocaína, crack, fentanilo, Percocet, Xanax y marihuana presuntamente introducidas desde República Dominicana.
Las víctimas fueron identificadas como Wilberth Javier Germoso Ramírez y Nathan Borques, ambos de 18 años; Ramón Pierret, de 41 años; Eliezer Derickson Messon, de nacionalidad dominicana; y Jean Daniel Santana Márquez.
No obstante, las autoridades aclararon que no existe evidencia que vincule directamente a las víctimas con el asesinato de “Mariachi”.
La acusación identifica como líder actual de LFNM a Emmanuel Pacheco Marín, alias “Bebo Las Farc”, “Bebo”, “Manuel”, “Cabezón” y “Viejo”, quien posee antecedentes criminales por tentativa de asesinato y robo agravado.
Según la investigación federal, tras la muerte de “Mariachi”, varios miembros de la organización comenzaron a planificar represalias. Los coacusados Segismar Rodríguez Rivera y Rafael Prek Vargas presuntamente solicitaron autorización a Pacheco Marín y Edison Merced Olivera para salir a ejecutar asesinatos.
Asimismo, Nefty Oquendo Rosario habría participado en videollamadas con líderes de la organización para coordinar la represalia y posteriormente reclutó a otros individuos para ejecutar el plan.
La Fiscalía alegó además que varios de los acusados participaron activamente en los asesinatos y actos de tortura. Entre ellos, Rafael Prek Vargas presuntamente le cortó un dedo a una de las víctimas, mientras que Oquendo Rosario y Pedro J. Cintrón Álvarez habrían estrangulado y sofocado a otras personas hasta causarles la muerte.
Otros individuos señalados en la acusación incluyen a Fernando Hilario, Adam Miranda Rivera, Jonathan Selander Tanco, Wilson Álvarez Barrera, Adnell Dones Valdivia y Christian López Díaz. Según las autoridades, Miranda Rivera también habría descartado los teléfonos celulares de las víctimas para eliminar evidencia.
El caso forma parte de un operativo federal conjunto entre agencias federales y estatales que incluyó el diligenciamiento de múltiples órdenes de arresto relacionadas con la masacre y las operaciones de narcotráfico atribuidas a LFNM.







































