Por Marga Parés y Nydia Bauzá
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GUÁNICA – La Reserva Natural del Bosque Seco de Guánica, tesoro ecológico de valor mundial protegido por leyes estatales y federales, se encuentra en total abandono. Así lo denunció el biólogo Miguel “Menqui” Canals, quien, aunque ya retirado de su puesto como guardabosques y Oficial de Manejo a cargo del lugar, continúa apegado y preocupado por su bienestar y desarrollo.
“El Bosque tiene graves daños. El centro de visitantes está destruido y la carretera de acceso es un peligro”, dijo al advertir evidentemente consternado que no entiende porqué ha tardado tanto la revitalización de este valioso espacio de tierra árida que alberga una amplia variedad de animales y plantas, muchas en peligro de extinción, ya que hay fondos destinados para ello.
Según informó, ciudadanos preocupados como él le hicieron una presentación a la asamblea legislativa para solicitar el embreado y se logró, pero la obra no se ha materializado.
“Si no fuera por actividades comunitarias y de comanejo con organizaciones como los Protectores de Cuencas, sería un desastre peor”, dijo sobre la organización sin fines de lucro dedicada a restaurar y proteger las cuencas hidrográficas, así como ecosistemas costeros y marinos.
Entre los esfuerzos de reforestación, señaló la siembra de sobre 50,000 árboles en la carretera PR-333, que conecta con la zona de Tamarindo y el entorno del Bosque Estatal de Guánica.
“Pero el Bosque no tiene personal, solo dos personas, incluyendo un biólogo que también tiene (a su cargo) un programa de pesquería que no es parte de la reserva”, indicó.
La Oficina de Manejo del Bosque es muy eficiente, reconoció. No obstante, tienen demasiado trabajo y lugares que abarcar, incluyendo a Mona, la Parguera y Cabo Rojo, además de Guánica. “Antes iban de 15 a 20 visitantes al día (al Bosque), ahora básicamente no va nadie. El centro de visitantes colapsó por los huracanes y terremotos. Los caminos están perdidos, erosionados”, sostuvo.
La cercana isla de Guilligan o cayo Aurora, mientras tanto, ha tenido importantes cambios de topografía. “Eso allí está al garete. No hay supervisión. No tiene muelle y las letrinas solares y composta se perdieron, igual que la caseta de información”, informó.
El 52% del mismo Bosque cambió, reconoció. “Había muchos bosques secos en el Caribe y Centro y Sur América, pero solo 4% en condiciones ecológicas similares al Bosque Seco de Guánica”, resaltó.
Como ejemplo, mencionó que el programa “El Ser Humano y la Bioesfera” es un estándar de referencia a nivel mundial. Este, explicó, evalúa el impacto del ser humano sobre el Bosque Seco. Esta es una iniciativa científica internacional creada por la UNESCO que busca mejorar la relación entre las personas y su entorno natural. El Bosque Seco de Guánica forma parte de esa red global al ser declarado reserva de la biosfera en 1981
“Se han perdido muchos fondos de desarrollo y programas”, lamentó al advertir que otro en riesgo es el Programa de Pesca y Vida Silvestre.














































