Autogestión comunitaria y educación cooperativa

Una comunidad es un conjunto de personas con características comunes como lugar de vivienda e intereses. La autogestión es la iniciativa propia para enfrentar juntos los problemas.

Entendemos como una necesidad el organizar la comunidad. No como una opción más sino como principal opción. El sistema no promueve ni le interesa que las comunidades se organicen.

Cada comunidad tiene sus propios problemas urgentes por resolver, sobre los que hay que priorizar sin dejar de atender los demás. Una comunidad unida logra su crecimiento en educación, valores humanos, solidaridad y solución de problemas.

El modelo de organización es importante. Desde un club, consejo, asociación o cooperativa. Puede ser con o sin fines de lucro, siempre y cuando el producto económico se invierta en beneficio social. La primera gestión debe ser legalizar la organización ante la Secretaría de Estado. Le sigue abrir una cuenta corporativa para el manejo de los fondos, preferiblemente en una Cooperativa de Ahorro y Crédito.

Una comunidad puede referirse a un pueblo, barrio, calle o una familia. Son muchos los ejemplos de comunidades exitosas, pero sin duda, que posterior al huracán María, han surgido cientos de proyectos comunitarios para atender las múltiples necesidades que se destaparon.

La educación para la cooperación es muy bien descrita por monseñor Antulio Parrilla Bonilla cuando dijo… ya que las cooperativas son comunidades de distribución no sólo de bienes y servicios materiales, sino que, además, de educación, de sociabilidad, de cultura, de solidaridad y fraternidad y de espíritu de ayuda mutua y esfuerzo propio.

La meta última es hacer que todos los hombres puedan participar equitativamente de los bienes todos de este mundo, son todos para todos. Educar para organizar y para movilizar, todo por el bien común.

Vamos a seguir cooperativizando, por el nuevo Puerto Rico que ha comenzado a ser. Hasta la próxima.  Puede escribirme a: rrodrig711@aol.com.