El Departamento de Agricultura informó hoy -viernes- que declaró una emergencia fitosanitaria y estableció una cuarentena de 27.29 millas cuadradas en áreas de San Juan, Loíza, Cataño y Toa Baja por detecciones de la mosca del Mediterráneo.
“Queremos orientar con claridad desde el inicio reiterando que esta plaga no afecta la salud humana. La declaración de emergencia es una medida preventiva y operacional que nos permite actuar con mayor rapidez, establecer una zona de cuarentena, movilizar recursos y fortalecer todas las acciones necesarias para proteger nuestros cultivos”, dijo el secretario de la agencia Irving Rodríguez Torres, en declaraciones escritas.
La mosca del Mediterráneo deposita sus huevos dentro de frutas y algunos vegetales, donde luego se desarrollan las larvas. Puede infestar más de 250 especies y provocar daños en las cosechas, pérdida de calidad comercial, mayores costos de producción y restricciones al movimiento de productos agrícolas.
Entre los cultivos susceptibles figuran el mango, los cítricos, la guayaba, la papaya, el aguacate, la acerola, la parcha y la carambola.
La cuarentena no limita el movimiento de personas. Las restricciones están dirigidas al traslado de frutas hospederas, material vegetal y otros artículos que puedan transportar la plaga hacia zonas agrícolas.
“Esta no es una cuarentena para toda la Isla. Se trata de un área delimitada técnicamente para concentrar los recursos, intensificar la vigilancia y evitar que la plaga sea transportada hacia zonas agrícolas. La colaboración de residentes, comerciantes y visitantes dentro de ese perímetro será fundamental”, añadió.
Un mapa preparado por el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos (USDA APHIS, por sus siglas en inglés) identificará los sectores incluidos dentro del perímetro. El área podrá modificarse o ampliarse si el monitoreo detecta desplazamientos adicionales de la plaga.
Mediante la Orden Administrativa 2026-19, Agricultura podrá instalar trampas, delimitar las áreas con presencia de la mosca e inspeccionar mercados, comercios, vendedores ambulantes, centros de distribución, puertos, aeropuertos, viajeros y equipajes.
Las medidas autorizadas también incluyen tratamientos fitosanitarios, el manejo o destrucción de frutas infestadas, el uso de insectos estériles y restricciones al movimiento de productos desde o hacia las áreas afectadas. USDA APHIS determinará las limitaciones específicas con apoyo de Agricultura.
Residentes y comerciantes no deben transportar frutas desde las zonas intervenidas, recoger frutas caídas ni desechar productos sospechosos en patios, solares, fincas o áreas agrícolas. También deberán permitir las inspecciones y la instalación de trampas por personal autorizado.
Agricultura pidió informar sobre frutas con perforaciones, descomposición inusual, larvas o caída prematura. Rodríguez Torres advirtió que una fruta puede parecer saludable y contener huevos o larvas.
La orden entró en vigor el 28 de julio y permanecerá activa hasta que sea modificada, dejada sin efecto o USDA APHIS determine que concluyó la emergencia fitosanitaria.









































